‘Honoris Causa’ en Ciencias Sociales a doña Carmen Abondano de Dávila

En una sesión académica organizada por la Universidad Sergio Arboleda, sede Santa Marta, se realizó ayer la ceremonia donde se otorgó el título de Doctora Honoris Causa en Ciencias Sociales y Humanas a doña Carmen Abondano de Dávila, primera mujer en Colombia en recibir esta distinción que se otorga en Santa Marta en el marco de sus 500 años de fundada.

La ceremonia se desarrolló en el Auditorio ‘Rodrigo Noguera Laborde’ de la Institución de Educación Superior con la presencia del rector nacional Jorge Noguera Calderón en compañía del rector seccional, Alfredo Méndez Alzamora; el decano de la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales, Camilo Noguera Pardo; el vicerrector general, Camilo Noguera Abello; el secretario general, Juan Pablo Santrich Abello, quienes estuvieron en la mesa principal.

Previo a la sesión se cumplió un protocolo especial con el recibimiento a doña Carmen Abondano de Dávila en la Biblioteca ‘Rodrigo Noguera Laborde’ de la Universidad Sergio Arboleda. El rector nacional Jorge Noguera Calderón instaló la sesión y seguidamente el secretario general Juan Pablo Santrich dio lectura a la Resolución rectoral de concesión del título Honoris Causa a doña Carmen Abondano Dávila.

Una vez concluida la lectura del acta, el rector solicitó al maestro de ceremonia que indicara el ingreso al auditorio de la Doctoranda doña Carmen Abondano de Dávila revestida de toga junto a su padrino, Juvenal Infante, y acompañados por la Corte Doctoral, conformada por Kelly Viviana Aristizábal Gómez, Andrea Liliana Ortiz González, Claudia M. Mejía Mojica, Alba Lucía Bustamante Hernández, Willington G. Gámez Araujo, Edimer L. Latorre Iglesias, Eduardo Sirtori y Luis Ricardo Navarro Díaz.

Mientras ingresaban se escuchó el Himno Veni Creator interpretado por el Coro musical de la Sergio Arboleda y posteriormente el Himno Nacional de la República de Colombia.

El decano de la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales, Camilo Noguera Pardo intervino haciendo una remembranza del nacimiento de la Universidad Sergio Arboleda y sus pilares institucionales.

Luego el padrino Juvenal Infante pidió el rector su venia para exponer los méritos que han llevado a la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales a proponer que la Universidad Sergio Arboleda le otorgue el título de Doctora Honoris Causa a la señora doña Carmen Abondano de Dávila. Una vez pronunciado una semblanza humana, social y empresarial de la doctoranda, el rector nacional Jorge Noguera Calderón otorgó el título Honoris Causa en Ciencias Sociales y Humanas en testimonio de sus relevantes méritos.

Y se procedió a revestir a doña Carmen Abondano de Dávila con las insignias doctorales: el birrete que representa la categoría que adquiere, el anillo, que en la antigüedad se entregaba como emblema del privilegio de firmar y de sellar los dictámenes, consultas y censuras de su ciencia y profesión. También recibió los guantes blancos, símbolo de la integridad que deben conservar sus manos, el libro de la ciencia que contiene el escudo insignia de la Universidad Sergio Arboleda, inspirado en el árbol dorado de la sabiduría, de Aristóteles y el diploma que la acredita como Doctor Honoris Causa.

El rector saludó a la nueva Doctora y los asistentes aplaudieron al unísono, mientras el Coro interpretaba el Gaudeamus Igitur. Y se concedió la palabra a doña Carmen Abondano de Dávila, quien visiblemente emocionada agradeció a los directivos de la Universidad Sergio Arboleda por el título Honoris Causa que la comprometen a seguir entregando más por Santa Marta y ser una inspiración a las mujeres del Magdalena.

DEDICÓ EL TÍTULO A SU FAMILIA

En su intervención dedicó este título a su familia, a sus 5 hijos, y a su esposo que está en el cielo, pero sigue presente en cada decisión, en cada recuerdo, en cada paso que dan como familia.

“Sé que está orgulloso. Quiero dedicar esta distinción a mi familia que son mi motor, mi razón de ser en cada uno de mis esfuerzos, siempre han permanecido a mi lado con amor incondicional, brindándome la fuerza necesaria para avanzar, crecer y demostrando juntos que no basta soñar en grande, hay que hacerlo posible y real. También lo recibo en nombre de todas las mujeres que han luchado sin ruidos en el campo, en la casa, en las empresas, sembrando futuro sin esperar aplausos, pero dejando huellas imborrables. Las mujeres fueron, son y serán mi bandera, las animo a que lideren, piensen en grande y lleguen a donde nunca nadie lo ha hecho”, expresó emocionada doña Carmen Abondano de Dávila.

Fue directa al afirmar que con su ejemplo ha incentivado a las mujeres de su hogar para que hagan lo mismo y a su vez, ellas lo hagan con sus posteriores generaciones.

“Gracias a la Universidad Sergio Arboleda, a su cuerpo doctoral y consejo directivo, por hacer posible este hito. Este Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas me honra profundamente, porque reconoce no solo lo que he construido a nivel empresarial, sino también ese compromiso de toda una vida con el ser humano con dignidad, su desarrollo y bienestar. He creído siempre que el trabajo, la educación y el ejemplo son los valores y el mejor camino para transformar las sociedades. Esta distinción de la universidad que cultiva esos ideales me emociona y me compromete aún más. Lo recibo con el corazón lleno de gratitud y la convicción de actuar de manera consecuente, fiel a mis acciones, decisiones y luchas. Este título no es una culminación, es una semilla más que planto en la mente de los jóvenes que me escuchan, a que sueñen, trabajen, perseveren y tengan presente que el verdadero éxito se vive en amor, disciplina y responsabilidad”, recalcó ante la audiencia.

Doña Carmen Abondano de Dávila dijo que inspirar a otros es posible siempre y cuando crean en ellos mismos, derrumben las limitaciones mentales y recuerden que lo fundamental es trabajar y ser jóvenes cada día.

“No se comparen, enfóquense en alcanzar un mayor conocimiento, adquirir habilidades y reconocer oportunidades que mejoren la calidad de la vida, de la sociedad y tengan la certeza de que el esfuerzo siempre será recompensado con frutos”, anotó.

Y finalmente mencionó: “A mis 80 y alguito más, afirmo con certeza, que la vida me ha dado mucho más de lo que nunca soñé. Pero lo que se convirtió en luz de amor: mi familia, mis tres generaciones honran este legado y me llenan de orgullo ser samarios, ser testigos de cómo Santa Marta ha apostado a un desarrollo social, cultural y educativo, beneficiando a miles de niños y jóvenes. Ver a esta maravillosa Perla de América como un referente me llena de gratitud, compromiso y a continuar trabajando por cambiar vidas”, concluyó doña Carmen Abondano de Dávila.

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