El municipio de Aracataca se convirtió en el escenario inicial del viaje literario de 20 niños escritores seleccionados entre más de 2.000 participantes del concurso “Macondo sí tiene quien le escriba”.
En un ambiente cargado de cultura, realismo mágico y emociones compartidas, el municipio de Aracataca, Magdalena, se convirtió en el epicentro de una experiencia literaria única que reunió a niños y niñas de distintas nacionalidades en torno al poder de las palabras. Esta emblemática localidad, cuna del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, fue el escenario donde se dio inicio al recorrido cultural del concurso de relatos Macondo sí tiene quien le escriba, una iniciativa liderada por la Fundación Gabo y la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
Veinte menores de entre 10 y 13 años, provenientes de varios países iberoamericanos, llegaron a la tierra del realismo mágico como parte del grupo de finalistas del certamen. La visita no solo fue una celebración de sus talentos literarios, sino también una oportunidad para que conocieran de cerca los lugares que inspiraron algunas de las obras más emblemáticas de la literatura hispanoamericana, y conectaran con las raíces de un legado que aún hoy sigue iluminando a nuevas generaciones.
MÁS DE 2.000 VOCES, 20 FINALISTAS
Los visitantes hacen parte del selecto grupo de finalistas del certamen, escogidos entre más de 2.000 niños y niñas que participaron en esta segunda edición del concurso. Sus relatos, cargados de imaginación, sensibilidad y creatividad, reflejan las realidades, sueños y tradiciones de sus comunidades de origen. Este proyecto no solo promueve la escritura como herramienta de expresión, sino que también fortalece los lazos culturales entre los países miembros de la CAF, visibilizando las voces de una generación que encuentra en la palabra escrita un medio para transformar el mundo que habita.
UN RECORRIDO LITERARIO POR LA TIERRA DE GABO
El recorrido cultural tuvo como punto de partida Santa Marta y llegó a Aracataca, lugar icónico para la literatura hispanoamericana, por ser la cuna del Nobel colombiano Gabriel García Márquez. En esta localidad, los pequeños escritores vivieron una jornada inmersiva recorriendo lugares emblemáticos de la infancia de “Gabito”, como la Estación del Ferrocarril, el Camellón de los Almendros, el Museo Casa Natal de Gabo y la Casa del Telegrafista. Este último espacio, actualmente convertido en centro cultural gracias a la gestión de Cajamag, sirvió de escenario para encuentros literarios, visitas guiadas y actividades pedagógicas que acercaron a los niños al universo narrativo del autor de Cien años de soledad.
UNA CELEBRACIÓN DEL LEGADO LITERARIO
Carlos Eduardo Ruiz Jimeno, coordinador del Museo Casa del Telegrafista y de la Biblioteca Gabriel García Márquez, expresó su satisfacción por la realización de esta actividad en el municipio. “Estamos felices de que esta iniciativa tenga como punto de partida nuestro municipio. Es un orgullo ver cómo el realismo mágico se mantiene vivo en las nuevas generaciones que hoy nos visitan desde países como Argentina, Ecuador y España. La presencia de estos niños aquí es un homenaje vivo al legado de Gabo y a su capacidad para inspirar a través de las palabras”, afirmó.
ENCUENTRO ENTRE TALENTOS LOCALES E INTERNACIONALES
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el encuentro entre los finalistas del concurso internacional y los estudiantes cataqueros que ganaron el certamen local de cuento y poesía Tras las Huellas de Gabo, organizado por la IED Elvia Vizcaíno de Todaro. Este intercambio permitió a los niños compartir sus experiencias creativas, leer fragmentos de sus textos y generar una conexión cultural profunda basada en el respeto mutuo, la admiración y el poder unificador de la literatura.
UNA PARADA SIMBÓLICA
Alejandro Mouthon Chamorro, coordinador de programas de la Fundación Gabo, también destacó el valor simbólico de esta parada inaugural en Aracataca. “Estamos en la génesis de la vida y obra de nuestro Nobel, quien fundó la Fundación Gabo. Este proyecto busca promover la lectura, la escritura y la creación entre niños de 21 países. La acogida ha sido extraordinaria, y nuestros visitantes están encantados de ver que Aracataca es aún más mágica de lo que imaginaron. Es importante que estos niños conozcan de cerca el lugar que inspiró tantos relatos inolvidables”, señaló.
UN IMPULSO AL TURISMO
Más allá del valor simbólico, la visita representó un impulso significativo para el turismo y la vida cultural del municipio. Gestores culturales, docentes y promotores literarios coincidieron en que encuentros como este fortalecen la identidad pedagógica y literaria de Aracataca, al tiempo que abren nuevas oportunidades para que los jóvenes se conecten con su historia y proyecten su talento hacia horizontes globales.
LA EMOCIÓN DE SOÑAR CON LAS PALABRAS
Leonor Quesedo, gestora cultural y coordinadora del concurso local, celebró el impacto positivo de la actividad: “Nos llena de emoción ver a estos niños hablando de literatura con tanta propiedad. Es una experiencia invaluable que los motiva a seguir soñando y creando. Hoy Aracataca brilló con luz propia y mostró al mundo el talento literario que florece en sus tierras. Sembramos inspiración, y esa semilla dará muchos frutos”, expresó con entusiasmo.
EL VIAJE CONTINÚA
El recorrido de los finalistas continuará por otras ciudades del Caribe colombiano, donde seguirán explorando referentes culturales y compartiendo sus relatos con comunidades locales. La travesía culminará en Cartagena, ciudad que acogerá la ceremonia de premiación. Con esta iniciativa, la Fundación Gabo y la CAF reafirman su compromiso con la formación de nuevas generaciones de lectores y escritores, consolidando un semillero de narradores capaces de imaginar, contar y transformar sus realidades, tal como lo hizo Gabriel García Márquez desde las polvorientas calles de Aracataca.

