Con una inversión superior a los $1.212 millones, el Gobierno Nacional, a través de la Agencia de Renovación del Territorio (ART), entregó tres ambulancias nuevas al municipio de Fundación, Magdalena, para fortalecer la atención en salud en los corregimientos de Santa Clara, Santa Rosa, Sacramento y Doña María, ubicados en la Sierra Nevada de Santa Marta.
El acto de entrega se realizó en la plaza 7 de Agosto y fue liderado por la alcaldesa Luz Helena Andrade, quien recibió las llaves de los vehículos por parte de la coordinadora subregional de la ART para la Sierra Nevada y Serranía del Perijá, Belia Bustamante.
Las ambulancias tipo Toyota Land Cruiser, con placas OXW 044, OXW 045 y OXW 046, hacen parte de un compromiso adquirido por el director de la ART, Raúl Delgado, con los miembros del grupo motor de Fundación.
El proyecto busca cerrar brechas históricas en el acceso a servicios de salud en zonas rurales de difícil acceso.
“Con esta entrega damos cumplimiento a una de las prioridades planteadas por las comunidades rurales de Fundación.
Las ambulancias garantizarán atención oportuna y digna para sectores históricamente olvidados”, señaló Bustamante durante el evento.
La alcaldesa Luz Helena Andrade destacó el respaldo del Gobierno Nacional y aseguró que esta dotación representa un paso fundamental para reducir las desigualdades en salud en el municipio.
“Rompemos estas brechas para nuestras comunidades, donde nunca habían tenido ambulancias”, afirmó.
Por su parte, Hillary Sánchez, representante del grupo motor de Fundación, valoró la entrega como un logro de la organización comunitaria: “Es una muestra más del cumplimiento de los compromisos por parte del gobierno nacional y del trabajo de las comunidades”.
Con esta entrega, se marca el fin de una larga etapa de precariedad en la atención médica para las comunidades rurales de Fundación, donde durante décadas los enfermos eran transportados en condiciones improvisadas en mula, chinchorro o motocicleta para llegar a un centro asistencial.
José Trillos, campesino del corregimiento de Agua Bendita, recordó lo difícil que era esa realidad: “Era titánico mover a un enfermo desde la montaña”.

