Como parte del proyecto «Vinculación de tecnologías con enfoque en seguridad alimentaria y agricultura ecológica en pueblos ancestrales de la Sierra Nevada de Santa Marta», Agrosavia realizó el taller «Equipo Modular de Compostaje: Integrando Saberes Ancestrales y Tecnología para Nutrir la Tierra – Parte Uno» en la comunidad de Achintikua, ubicada en el territorio del Pueblo Wiwa.
A esta jornada asistieron 50 personas, entre ellas jóvenes estudiantes, productores y autoridades indígenas de los cuatro pueblos ancestrales de la Sierra Nevada de Santa Marta: Arhuacos, Kankuamos, Koguis y Wiwas.
El taller se enfocó en promover el intercambio de saberes entre la ciencia agroecológica y las prácticas tradicionales, fomentando el uso de técnicas sostenibles para el manejo de suelos y la producción de alimentos.
El equipo de Agrosavia estuvo representado por la profesional Nadia Yurany Luque, los asistentes Delvis Ochoa y Ekile Torres, y los investigadores Edwin Andrés Villagrán y Luis Fernando Gómez.
En la jornada se abordó la importancia del compostaje en la regeneración de suelos, el aprovechamiento de residuos orgánicos y cómo mejorar la calidad de los cultivos mediante el uso del innovador Equipo Modular de Compostaje desarrollado por Agrosavia.
El taller combinó teoría y práctica. Tras la exposición sobre el funcionamiento del equipo, que consta de módulos de precompostaje y lombricompostaje, los participantes pusieron en práctica lo aprendido, interactuando con el equipo y perfeccionando técnicas para preparar residuos orgánicos y producir un abono nutritivo para los suelos.
Una de las experiencias más enriquecedoras fue el intercambio entre las autoridades indígenas y los técnicos de Agrosavia, quienes compartieron conocimientos sobre fertilización y regeneración de suelos.
Yesid Mendoza, autoridad del Pueblo Kankuamo, destacó la relevancia de estos espacios para fortalecer las prácticas culturales de su comunidad, mientras que Alejandro Malo, del Pueblo Wiwa, resaltó cómo el compostaje puede contribuir a la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los cultivos.
El líder del proyecto, Luis Fernando Gómez, enfatizó que esta colaboración puede aumentar la autonomía agrícola de los pueblos ancestrales, al transformar los residuos en insumos valiosos. Asimismo, subrayó que la integración de saberes ancestrales con tecnología agroecológica ofrece soluciones adaptadas a las particularidades del territorio, con un enfoque sostenible.
Al finalizar el taller, los participantes expresaron su compromiso de seguir aplicando las prácticas de compostaje en sus comunidades, reconociendo su potencial para mejorar la fertilidad del suelo y reducir la dependencia de productos químicos.

