Mientras que el Gobierno suspendió las negociaciones de paz con el ELN por la arremetida violenta que puso en marcha ese grupo guerrillero en la región del Catatumbo, esa organización ilegal negó ser responsable de la masacre que dio origen a los enfrentamientos.
En un comunicado, el frente de guerra nororiental del ELN, negó tener participación en el asesinato de Miguel Ángel López, su esposa, Zulay Durán Pacheco, y su hijo de apenas unos meses de nacido.
Esa masacre dio lugar a una escalada violenta en la región que podría haber dejado alrededor de treinta personas muertas.
Personas de la región han denunciado que miembros del ELN llegan casa por casa a buscar a sus víctimas con lista en mano para asesinarlas.
El grupo guerrillero responsabilizó al Frente 33 de las disidencias de las Farc por el crimen y aseguró que va a “dar con los responsables”.
Previendo un recrudecimiento mayor de la violencia en la zona, el Ejército envió a 300 hombres de las Fuerzas Especiales para neutralizar las confrontaciones.
En la región se encuentra ya el comandante del Ejército, general Luis Cardozo.
/COLPRENSA

