En reciente visita humanitaria al corregimiento Palmor, jurisdicción del municipio magdalenense de Ciénaga, la Defensoría del Pueblo constató dos graves problemáticas que afectan de manera directa a los habitantes del lugar, incluidos miembros de comunidades indígenas y campesinas.
Los servidores de la regional Magdalena de la entidad de derechos humanos evidenciaron la contaminación que está siendo causada por un botadero de residuos sólidos a cielo abierto en inmediaciones del corregimiento.
Y es que la falta de su adecuada disposición final está generando una afectación ambiental a las fuentes hídricas circundantes, además de problemas de contaminación visual y respiratoria, que deterioran las condiciones de vida de la población. Esta situación, que ha persistido por décadas, carece de soluciones definitivas, pese a las reiteradas quejas de la comunidad.
A ello se le suma el mal estado de la única vía de acceso que conecta a Palmor con Ciénaga, cuya precaria condición afecta el derecho a la movilidad, impide el adecuado abastecimiento de bienes esenciales y dificulta las relaciones comerciales y familiares de los habitantes.
Este problema estructural ha sido ignorado durante años, y la comunidad manifiesta que no están siendo adelantadas acciones concretas de la administración municipal que permitan su solución.
La Defensoría del Pueblo, por consiguiente, exhorta a la Alcaldía de Ciénaga y demás entidades con competencia a implementar en el corto plazo un plan de choque que mitigue la contaminación causada por el botadero de residuos y mejore provisionalmente la transitabilidad del corredor vial.
Además, a que diseñen y pongan en marcha estrategias que deriven en el cierre técnico del botadero.
También, a que aseguren los recursos suficientes en el Plan de Desarrollo Municipal, con el propósito de darles soluciones estructurales definitivas a las dos problemáticas.

