Entre las localidades afectadas están Plato donde el impacto de lluvias ha sido fuerte y se presentan desbordamientos de arroyos y ríos. También aparece Ciénaga.
El invierno arrecia en el Magdalena. Cinco municipios han recibido el impacto de fuertes aguaceros y el desbordamiento de arroyos, quebradas y ríos provocando inundaciones de viviendas y la destrucción de enseres y electrodomésticos de centenares de familias las cuales han quedado prácticamente en la calle.
En Plato, la comunidad se encuentra en estado de emergencia tras el desbordamiento de los arroyos Camargo y El Carito, lo que ha impactado a 15 barrios de la localidad.
Este desastre natural ha causado inundaciones significativas, dejando a muchas familias atrapadas en sus hogares y dificultando el acceso a servicios básicos. En respuesta a esta situación crítica, la administración departamental ha movilizado recursos a través de la Secretaría de Ambiente, Gestión del Riesgo de Desastres y Cambio Climático. Estas acciones incluyen la coordinación de ayuda humanitaria y el suministro de bienes esenciales, con el objetivo de apoyar a las familias damnificadas y mitigar el impacto del desastre.
Un equipo de asistencia humanitaria compuesto por enfermeras y médicos, ha comenzado a brindar atención sanitaria a los afectados. Su misión es preventiva, buscando identificar y tratar problemas de salud antes de que se agraven, dado el riesgo de enfermedades que puede surgir en estas condiciones. La atención se centra en la salud pública, incluyendo revisiones para detectar síntomas relacionados con el agua contaminada y el estrés postraumático que pueden experimentar los residentes. Al mismo tiempo, se ha coordinado el envío de maquinaria pesada para evacuar el lodo, piedras y escombros que han invadido calles y hogares, así como para desobstruir los arroyos. Este trabajo es crucial para restaurar la normalidad y facilitar el acceso a las áreas afectadas.
“Estamos en el municipio de Plato para atender la emergencia, que ha afectado gravemente a la comunidad. Se están realizando censos para identificar las necesidades y garantizar la ayuda necesaria”, afirmó Vanessa Cárdenas, secretaria de Ambiente, Gestión del Riesgo de Desastres y Cambio Climático. Este proceso de censos es fundamental para priorizar las acciones y asegurar que la asistencia llegue a quienes más la necesitan. La administración se compromete a trabajar de manera transparente y eficiente, manteniendo a la comunidad informada sobre los recursos disponibles y los próximos pasos a seguir en la recuperación.
Además, se ha constituido un Comité Municipal de Gestión del Riesgo que facilitará la respuesta ante futuras emergencias. Este comité está integrado por representantes de diversas organizaciones locales, autoridades y líderes comunitarios, y tiene como objetivo establecer un plan de acción que permita una respuesta más coordinada y efectiva en situaciones similares. Jesús David López Rodríguez, líder social de Plato, destacó la importancia de esta organización, que permitirá una intervención rápida y eficaz, garantizando que las lecciones aprendidas se apliquen en futuras crisis. Con esta estructura en marcha, se espera fortalecer la resiliencia de la comunidad ante desastres naturales, promoviendo una cultura de prevención y preparación.
EN CIÉNAGA
Mientras tanto, la comunidad de Ciénaga se encuentra en estado de alerta tras las intensas lluvias que azotaron la región durante la noche del 31 de octubre y el inicio del 1 de noviembre. Estas precipitaciones han provocado inundaciones en varios barrios, afectando gravemente a las familias más vulnerables, quienes ya enfrentan condiciones precarias. Las autoridades locales han reportado un aumento significativo en el nivel del agua, lo que ha llevado a la activación de protocolos de emergencia para intentar contener la situación y proporcionar apoyo a los afectados.
Las calles, ahora cubiertas de agua estancada, dificultan el acceso a zonas clave como hospitales, escuelas y mercados, generando una creciente preocupación entre los residentes. La movilidad se ha visto severamente afectada, impidiendo a muchos salir de sus hogares o acceder a servicios esenciales. Muchos hogares han sufrido daños significativos debido a la filtración del agua, arruinando pertenencias y creando un ambiente propenso a la humedad y el moho. Este escenario ha llevado a un urgente llamado de la comunidad para recibir asistencia inmediata, tanto en forma de ayuda humanitaria como de recursos para la rehabilitación de viviendas.
La situación se torna crítica en áreas donde el agua estancada ha comenzado a generar olores desagradables, lo que representa un riesgo inminente para la salud pública. Este estancamiento también se convierte en un potencial criadero de mosquitos, aumentando el riesgo de enfermedades transmitidas por estos vectores. Ante este panorama, los ciudadanos han solicitado a la administración local y a la Gestión de Riesgos y Desastres que actúen con rapidez para abordar esta crisis, instando a la implementación de medidas de limpieza y desinfección en las áreas más afectadas.
Además, han pedido la intervención de Operadores de la Sierra para ayudar a mitigar las consecuencias de esta ola invernal. Con pronósticos de más lluvia y condiciones climáticas adversas en los próximos días, se aconseja a los cienagueros mantenerse informados y preparados para posibles emergencias. Las autoridades recomiendan que las familias elaboren planes de evacuación y tengan a mano suministros básicos, mientras se coordinan esfuerzos para restablecer la normalidad en la comunidad.

