Momentos de pánico y angustia se vivieron en el interior del colegio privado La Milagrosa, ubicado en la Avenida del Ferrocarril, cerca del Centro Histórico de Santa Marta, luego de que un experimento químico, aparentemente mal ejecutado, provocara graves quemaduras en dos estudiantes de grado 10 y 11.
Durante el evento, una de las estudiantes participantes realizó una demostración de su proyecto, que consistía en mezclar una sustancia química con alcohol. Esta mezcla provocó una detonación, seguida del derramamiento de una sustancia que cayó sobre dos menores y afectó a otras en menor medida.
De acuerdo a la información oficial, la menor que ejecutó el procedimiento fue la que sufrió mayores quemaduras y afectó considerablemente a otra, mientras que las demás que se encontraban a su alrededor no habrían revestido lesiones de gravedad.
Una vez ocurrida la emergencia, el personal docente auxilió y trasladó a las dos menores afectadas a diferentes clínicas privadas de la ciudad, donde están siendo atendidas por especialistas. Esta casa periodística ha logrado saber que una de las estudiantes está recibiendo atención médica especializada en la clínica Mar Caribe. Según un familiar, «en estos momentos se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde los médicos le están limpiando las heridas para posteriormente brindarle el tratamiento adecuado y darle de alta.»
Por medio de un comunicado firmado por la rectora, hermana Eleein Navarro González, el colegio ofreció disculpas a toda la comunidad estudiantil por el incidente ocurrido. El documento también incluyó un apoyo incondicional a las afectadas y a sus familias, acompañado de deseos de una pronta recuperación.
En el comunicado, la rectora expresó: “Agradezco y felicito a los docentes y estudiantes por su rápida reacción ante el incidente, lo que ayudó a minimizar el impacto y demostró la eficacia de los simulacros de prevención y atención de desastres. La pronta intervención de los brigadistas, el orden y el manejo adecuado de las emociones de nuestros estudiantes fueron fundamentales para protegernos mutuamente y brindar la atención necesaria a los afectados.”

