La Corte Constitucional determinó que el otorgamiento de la custodia de menores no debe ser tratado como un conflicto de intereses individuales en los tribunales.
La Sala Cuarta de Revisión dejó sin efectos una sentencia que concedía la custodia monoparental a un padre, ordenando en su lugar la reconsideración de un régimen compartido.
El caso surgió tras una decisión inicial de un juzgado en Rio de Janeiro (Brasil), que había establecido la custodia compartida tras el divorcio de la pareja. Sin embargo, un juzgado en Barranquilla posteriormente otorgó la custodia total al padre, con un régimen de visitas para la madre durante los meses de junio y diciembre.
La madre impugnó esta decisión, argumentando que el juzgado no valoró adecuadamente las pruebas ni consideró la idoneidad de ambos padres para una custodia compartida.
La Corte cuestionó la metodología del juzgado que otorgó la custodia, señalando que debió evaluarse primero la viabilidad de un régimen compartido. La Sala subrayó que los menores necesitan a ambos padres para su desarrollo óptimo y que la custodia compartida minimiza el trauma en casos de separación o divorcio.
Este enfoque busca asegurar el bienestar integral de los niños, respetando el principio del interés superior.
En su fallo, la Corte aclaró que los operadores judiciales deben priorizar el régimen compartido cuando sea factible, en lugar de tratar el caso como una disputa de intereses entre los padres.
Además, la Sala instó a considerar la situación emocional de los menores y la del progenitor con el que conviven, para evitar impactos negativos derivados de estereotipos de género.
La Corte ordenó al juzgado reconsiderar su decisión y emitir un nuevo fallo que contemple un posible régimen de custodia compartida. Los magistrados Jorge Enrique Ibáñez Najar y Antonio José Lizarazo Ocampo presentaron votos aclaratorios y salvados, respectivamente.
Esta decisión, según la Alta Corte, busca garantizar que las resoluciones sobre custodia respeten los derechos fundamentales de los menores y promuevan un desarrollo equilibrado en contextos de separación parental.

