Serias dificultades tuvieron los usuarios del aeropuerto para poder tomar a tiempo los vuelos programadas.
Pérdidas económicas no cuantificadas con graves afectaciones a las dinámicas comerciales, laborales, productivas, sociales e inclusive al sector turístico es el impacto negativo causado por la protesta del gremio de taxistas, el cual protagonizó un cese de actividades en Santa Marta.
´Perjudicaron a muchos sectores que dinamizan la economía, solo pensaron en su interés particular, y esto no debe suceder en una sociedad organizada´, dijo el empresrio Sebastián López quien debió transportarse en moto hasta el aeropuerto.
Desde tempranas horas de la madrugada la normalidad en las actividades comerciales en la plaza principal del Mercado Público se vieron interrumpidas con ocasión del paro organizado por los líderes de la industria del taxi con la participación de más de un centenar de conductores.
La denominada ‘mancha amarilla’ no solo se hizo sentir para protestar contra la falta de regulación, control y sanciones a los propietarios de vehículos particulares quienes a través de plataformas digitales realizan transporte especial con tarifas bajas perjudicando a los taxistas con una competencia desleal.
La protesta que segñun los taxistas cumplió su objetivo, también perjudicó a la comunidad. ´Llamamos la atención al gobierno distrital para que se adopten los correctivos en aras de evitar la quiebra de la industria del taxi, la cual afronta otras múltiples amenazas entre ellas la proliferación de automotores (cerca de 1.000), los cuales realizan traslados urbanos, rurales y nacionales, pero además el incremento desbordado del fenómeno social denominado ‘mototaxismo’.
Con la interferencia que se registró ayer en los puntos de mayor circulación vehicular también se impactaron de forma negativa las actividades laborales, comerciales y sociales en detrimento de la dinámica económica. Las ventas disminuyeron en los almacenes de cadena, centros comerciales, galerías del Mercado Público, negocios en el Centro Histórico, El Rodadero y en los distintos sectores de Santa Marta.
Cientos de viajeros vivieron en ‘carne propia’ las afectaciones indirectas de una problemática ajena y muchos se vieron obligados a transportarse con maletas y equipajes en motocicletas para llegar hasta el aeropuerto ‘Simón Bolívar’ y no perder sus vuelos de retorno a sus ciudades de origen. Algunos inclusive se arriesgaron a utilizar lanchas o embarcaciones para sortear los bloqueos en la Bomba Zuca, el sector de La Lucha, la glorieta de Mamatoco, entre otros.
En términos generales, Santa Marta padeció ayer un verdadero colapso vial sin precedentes en donde la comunidad, los comerciantes, empresarios, vendedores, turistas y ciudadanía debieron sortear las vicisitudes originadas por la disminución en el transporte colectivo de busetas del Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP) y de taxis. A varios les tocó una jornada extenuante de caminata, otros tuvieron la solidaridad de conductores particulares, pero la gran mayoría recurrió a los servicios de los motociclistas que hicieron su ‘agosto’ un 23 de julio.
Vale mencionar que no todos los taxistas se unieron a la protesta ya que hubo unos cuantos que sí brindaron el servicio porque según ellos «el uso de las plataformas tecnológicas no se detendrá porque son una herramienta que llegó con la era digital para facilitar la vida moderna en un mundo globalizado».

