Los grupos paramilitares que se pelean el territorio están llamados a un cese de fuego, pero además a bajar su accionar a través de sus economías ilegales.
Con el anuncio del presidente Gustavo Petro de pactar una tregua con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) o Clan del Golfo, y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), ambas estructuras que protagonizan una cruenta guerra por el control de Santa Marta y el Departamento, se abre una baraja de interpretaciones sobre el proceder de estos grupos, teniendo en cuenta el comportamiento histórico de ambos. Aquello de ‘La Paz total’ tiene varias vertientes para analizar, según los expertos.
Para Camilo George, exsecretario de Seguridad del Distrito y actual director de Pro Santa Marta Vital, esta iniciativa del Ejecutivo nacional es trascendental, pero que antes debe ponderarse su alcance, dado que, no será lo mismo un acercamiento con una guerrilla como el ELN, que se hace sentir en los territorios organizando atentados contra la fuerza pública y destruyendo oleoductos, que con un grupo neoparamilitar que hostiga de una manera más predecible.
“No podemos olvidar nunca que estamos hablando con personas que están al margen de la ley, que han cometido durante décadas, acciones criminales que los hacen objetivo del Estado. Un indicador sobreviniente al silenciamiento de los fusiles es la disminución de los crímenes por ajustes de cuentas, que son el 80% del total de homicidios. Supone uno que esto debe medirse por la disminución del sicariato”, explicó George.
No obstante, el exfuncionario público no cree que esta tregua también incluya el congelamiento por seis meses de las actividades ilícitas que desarrollan, como el tráfico de drogas y la extorsión, aspectos que hacen parte integral de la consolidación de un confianza hasta que se logre la desmovilización total de los subversivos, que debe distar de lo que se hizo en 2006 que ha mutado en el reciclaje de la herencia de Hernán Giraldo.
“Desconfiar de la voluntad de las ACSN es una opción, pero se debe generar confianza, y los únicos que pueden hacerlo son ellos mismos y sus líderes. Yo tengo mis serias dudas que el cese al fuego multilateral vaya acompañado de una disminución de sus economías ilícitas. Sin embargo, debe impactar en los homicidios selectivos, desapariciones forzadas, microtráfico, narcotráfico e intimidación a las poblaciones”, agregó George Díaz.
Ante este tema, el exsecretario de Seguridad de Santa Marta precisa que el éxito de estos meses sabáticos de los irregulares, debe estar blindado de un acompañamiento permanente de organismos internacionales para que este tiempo no sirva para el crecimiento de los clanes paramilitares convocados por Petro.
“Las ventajas son importantes siempre y cuando el cese al fuego no sea un mecanismo para que estos grupos se fortalezcan, aprovechándose que hay un silencio en una confrontación clara que existe entre ACSN y las AGC, pues, cuando se baja la guardia estos pueden fortalecerse. Debe haber una verificación que dé la seguridad de las incidencias de esta tregua en el territorio”, concluyó.

