Elaboraron pesebre con materiales reciclables

La organización de este Belén tardó tres meses y dentro de los materiales utilizados hay cartón, cáscaras y semillas de naranja.

La tradición de conmemorar el nacimiento del Niño Dios tiene sus inicios en el siglo XIII con San Francisco de Asís, representación que se popularizó en Italia tres siglos más tarde hasta extenderse por todo el mundo. Este montaje muestra en escena a María, José, el asno y el buey en una vieja pesebrera donde, según el relato de la biblia, debieron tener posada en Belén.

No obstante, con el paso de los años fueron agregados otros personajes como los Reyes Magos, y edificaciones, como casas, puentes, cascadas, y animales.

Hoy no es extraño ver un pesebre, pues, hay casas donde hay hasta mil ‘belenes’ de diferentes tamaños y colores, lo que puede resultar curioso es el material con que se fabrican, unos de manera muy industrial, y otros elaborados de forma artesanal.

En Santa Marta, por ejemplo, la costumbre de rezar la novena en torno al pesebre, sigue intacta en la familia Salom Amezquita. Su residencia durante todo el mes de diciembre se convierte en el escenario para acomodar los protagonistas de la historia. Este año decidieron apostarle al cuidado del medio ambiente con la confección de figuras con desechos y productos reciclables.

“En esta tarea tardamos tres meses, porque el pesebre también guarda un significado de amar lo que Dios nos dio, en especial, la naturaleza, por eso muchas cosas de las que están aquí instaladas son reutilizadas. No desperdiciamos las cáscaras de las naranjas que tomábamos y las semillas; tampoco botábamos las cajas de leche y otros elementos. Cuidamos el medio ambiente y el bolsillo”, dijo Damiana Amezquita.

Y como todo experimento tiene un proceso hasta conseguir su éxito, fueron 90 días de ensayo, prueba y error, hasta que todo se moldeó de acuerdo con el diseño que ya tenían programado.

“Fue un tiempo donde poníamos y quitábamos las figuras porque no nos gustaba cómo habían quedado. El techo se nos cayó tres veces, hasta que por fin se ajustó… En esta casa vivimos una navidad muy espiritual, el pesebre significa unir a toda la familia en este lugar, independientemente del territorio en el que se encuentren”, agregó Amezquita, al explicar por qué también aparecen fotos de sus hijos.

Este pesebre es el principal atractivo del barrio Riascos porque además de estar adornado con luces, guirnaldas y lazos, el calor de hogar de los Salom Amezquita   motiva a los vecinos a tomarse las fotos y cantar uno que otro villancico.

Articulos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Ultimos articulos