Tres de las víctimas murieron en siniestro viales, dos fueron ultimadas a bala y un menor de edad perdió la vida tras intoxicarse al comer pescado frito.
El mes de octubre inició con seis muertes violentas en el departamento del Magdalena. Así lo reportó el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses a través de un informe, en el que indicaron que tres de las víctimas murieron en accidentes de tránsito, dos fueron ultimadas a bala y un menor murió intoxicado.
En cuanto a las poblaciones en donde ocurrieron los lamentables hechos durante el primer fin de semana de este mes, los peritos judiciales informaron que dos muertes se registraron en el municipio de Ciénaga, uno en el corregimiento La Gloria del municipio de Nueva Granada, uno en el corregimiento de Sevilla del municipio de Zona Bananera, uno en el corregimiento de Medialuna del municipio de Pivijay y uno en el área urbana del Distrito Turístico de Santa Marta.
MUERTES POR ACCIDENTE
Las vías del Magdalena siguen siendo consideradas como ‘terroríficas’, durante la madrugada del sábado 1 de octubre, dos personas de sexo masculino murieron en accidentes de tránsito, la tercera víctima falleció en la tarde de este mismo día tras ser arrollada por un camión.
El primer trágico accidente de tránsito se registró en la Troncal del Caribe, vía que comunica a Santa Marta con Barranquilla, a la altura del corregimiento de Cordobita, jurisdicción del municipio de Ciénaga, Magdalena. En ese punto del departamento, un motociclista identificado como Dairo Antonio Castro Angarita, de 48 años de edad, chocó contra un camión tipo grúa que se encontraba estacionado a un costado de la carretera.
Tras la fuerte colisión, Castro Angarita fue auxiliado por paramédicos de la red de ambulancia de Ruta del Sol, profesionales que se encargaron de trasladarlo en el menor tiempo posible hasta la sala de urgencias de la policlínica de Ciénaga, en donde los médicos de turno informaron que ingresó sin signos vitales.
Horas después, en el corregimiento de La Gloria del municipio de Nueva Granada, un motociclista reportado como Antonio Rafael Contreras Camargo, natural del Copey, Cesar, murió luego de que perdiera el control de su automotor. Las autoridades indicaron que lo hallaron sobre una polvorienta vía con su moto a un costado, además agregaron que presentaba heridas graves en su cabeza y en las extremidades inferiores y superiores.
El último deceso por accidente de tránsito fue reportado en horas de la tarde del sábado en el casco urbano del municipio de Ciénaga. Se trata de Manuel de Jesús Mejía Cárdenas, quien laboraba en la estación de servicio Terpel del barrio El Paraíso y fue arrollado por un camión que quedó sin frenos cuando iba ingresando a tanquear. La víctima, pese a que fue llevada hasta el centro asistencial más cercano, ingresó sin signos vitales.
MUERTES A BALA
Cuando parecía que el fin de semana iba a cerrar con cero homicidios en Santa Marta, en la tarde-noche del sábado un joven de nacionalidad venezolana fue ultimado a bala en su lugar de trabajo.
Las autoridades reportaron que el hecho de sangre ocurrió en la calle 44 del barrio Líbano 2000, cuando la víctima, reportada como Marlon David Hernández Semprun, de 27 años de edad, natural del estado de Zulia, Venezuela, se encontraba a las afueras de un taller de razón social ‘Moto Repuestos MC’.
Hasta la dirección antes descrita llegaron dos desconocidos a bordo de una moto y el tripulante que iba como pasajero, desenfundó un arma de fuego y le disparó en varias oportunidades a ‘Pikete’, como era conocida la víctima, por lo que murió de forma instantánea.
Dos horas más tarde, en el corregimiento de Sevilla, en el municipio de Zona Bananera, un hombre fue baleado en la puerta de su casa. El departamento de Policía Magdalena lo identificó como Fred Alfonso Parra López, de 54 años de edad, quien pese a que fue llevado hasta el centro asistencial local, llegó sin signos vitales.
MUERTE POR INTOXICACIÓN
Finalmente, hay consternación y conmoción en el corregimiento de Media Luna, jurisdicción del municipio de Pivijay, después que un menor de edad murió al comerse un pescado.
Se indicó que dos de sus familiares también resultaron afectados por la ingesta del alimento, por lo que permanecen bajo estricta observación médica.
El hecho ocurrió la tarde de ayer sábado, cuando el infante empezó a sentirse con complicaciones en su salud siendo llevado de inmediato al Hospital Santander Herrera de la cabecera municipal, donde tras ser atendido, los médicos lo remitieron al Hospital Julio Méndez Barreneche de Santa Marta donde finalmente se produjo su deceso.

