Como Jate Sale Zarabata, fue identificado el indígena Kogui, quien muriera la madrugada del jueves en la Troncal del caribe, al ser arrollado por una tractomula cuando cruzaba la vía en el corregimiento de Palomino, jurisdicción del municipio de Dibulla.
Se trataba de una autoridad dentro de su etnia en la Sierra Nevada de Santa Marta, en jurisdicción de La Guajira, que deja un legado y profunda tristeza, entre los miembros de su etnia, por lo que representaba para ellos.
Natural de la Sierra Nevada de Santa Marta y perteneciente al pueblo indígena Kogui, Sale Zarabata representaba ese vínculo sagrado con la montaña, con la Madre Tierra y con las tradiciones ancestrales.
“Un guardián de la Línea Negra, un sabio, un guía, un padre de la montaña, cuya presencia nos recordaba que la verdadera sabiduría también habita en la sencillez, en la paciencia y en el respeto por la naturaleza”, revela un escrito en el portal Palomino Turismo.
En otro de los apartes del escrito, le dan las gracias por hacer parte de nuestra historia. “Gracias por tu presencia, por tus enseñanzas y por esa forma tan tuya de acompañar la vida cotidiana de nuestro pueblo. Tu caminar se convirtió en una imagen familiar para muchos, y tu ausencia dejará un vacío difícil de llenar”.
Advierte que hoy, no solo despedimos a un hombre; despedimos a un ser que dejó huellas en los caminos, recuerdos en los corazones y un legado que merece ser honrado.
“Aunque ya no podamos verte recorrer nuestras calles, tu memoria seguirá viva en cada rincón que conociste, en el murmullo de los ríos y en los vientos que bajan de la Sierra”, dice el escrito.

