En menos de 48 horas, el Ejército desactivó más de 250 kilogramos de explosivos contenidos en 25 dispositivos ubicados en zonas rurales de Inzá, Toribío y La Vega.
La operación impidió que el material, instalado por estructuras vinculadas a alias Iván Mordisco, fuera empleado contra las comunidades y la Fuerza Pública.
Una primera actividad de desactivación se llegó a cabo en la vereda Fátima, municipio de Inzá, en donde soldados del Batallón de Infantería Liviana N.° 7 ubicaron y neutralizaron 23 dispositivos explosivos improvisados, entre ellos 4 tipo cilindro y 19 tipo tatuco.
Según inteligencia militar, estos elementos habrían sido instalados por integrantes de la Estructura Dagoberto Ramos. Se calcula que cerca de 40 familias hubieran podido resultar afectadas por la activación de estos explosivos.
En una segunda operación, en el sector del cerro Berlín, municipio de Toribío, tropas del Batallón de Montaña N.° 8 localizaron y destruyeron de manera controlada un dispositivo explosivo improvisado tipo cilindro, que puso en riesgo la vida de más de 125 campesinos que transitan por estos caminos veredales.
Y en una tercera operación, en la vereda Bamboleo, del municipio de La Vega, soldados del Batallón de Montaña N.º 4 ubicaron y destruyeron otro dispositivo explosivo improvisado, que habría sido instalado por el ELN Frente Manuel Vázquez Castaño.
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