El mandatario aseguró que no cederá ni una sola milla náutica y anunció un decreto para tal fin.
A bordo del buque ARC 24 de julio, el presidente Abelardo De La Espriella anunció que el Gobierno centrará toda su atención en el archipiélago para hacer respetar la soberanía nacional en todas las zonas limítrofes.
Subrayó que «cada isla mantendrá su mar territorial de 12 millas y su zona contigua, advirtiendo que no se cederá ni una milla náutica». Además, prometió una respuesta contundente de la Armada Nacional y la Fuerza Pública para erradicar la piratería y la pesca ilegal que afectan a las comunidades locales.
Para tal fin, anunció que el 30 de noviembre (coincidiendo con el aniversario de San Andrés) expedirá y publicará el decreto que fija las líneas de base del archipiélago en las cartas náuticas oficiales de Colombia. Con esta medida, sustentada en la Ley 10 de 1978, busca saldar una deuda histórica de más de cuatro décadas mediante el trazado cartográfico con coordenadas precisas.
Hub marítimo y bandera colombiana
Para fortalecer la economía insular, el plan prevé transformar a San Andrés en un hub logístico e incentivar el abanderamiento de embarcaciones en el país. Mediante la aceleración del Registro Único Colombiano de Naves y Artefactos Navales y un trámite electrónico expedito, se buscará fomentar el turismo náutico, la marina mercante, el empleo y la infraestructura portuaria.
Inclusión raizal y protección ambiental
La estrategia contempla prioridad para los pescadores raizales en los bancos históricos y la protección de la reserva de biosfera Seaflower.
Liderazgo en el Caribe occidental
De la Espriella propuso consolidar a San Andrés como el centro de una agenda de seguridad marítima, salvamento y cooperación anticrimen en articulación con naciones democráticas del área. Con estas acciones, el Gobierno busca proyectar de manera efectiva la soberanía colombiana en el Caribe.
Además, el jefe de Estado se refirió a la atención que se dará al archipiélago. Afirmó que la Armada de Colombia confrontaría a todos los criminales que intentarán usar las aguas colombianas para negocios como el transporte de estupefacientes y contrabando.
«Mejoraremos la conexión regional y generaremos empleo», aseguró. Entre la estrategia, mencionó que San Andrés sería la isla en la que se registrarían nuevas oportunidades empresariales, que mejoraran las condiciones de la pesca artesanal y la comercialización de sus productos y que el archipiélago vería mejoras por un sistema de legalización de embarcaciones con «banderas colombianas»: «menos burocracia y mayores controles eficaces», dijo en medio de su alocución.
El mandatario aseguró que «ignorar el mar» y «no defender la soberanía» había sido una mala decisión de gobiernos anteriores y que como consecuencia se perdió territorio oceánico.

