Un buque de apoyo logístico de la Armada Nacional sería utilizado, de ser necesario, para transportar agua desde Cartagena hasta Santa Marta como parte de las alternativas de contingencia planteadas por Essmar.
Ante el Concejo Distrital de Santa Marta, el gerente de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito, Essmar, David Millán Orozco, reveló que la ciudad prepara distintas alternativas para enfrentar un eventual agravamiento de la escasez de agua, entre ellas la posibilidad de transportar el líquido desde Cartagena por vía marítima.
La propuesta, según explicó el funcionario durante el debate citado por el concejal Juan Carlos Palacio Salas, no constituye una decisión adoptada, sino una alternativa que se está estructurando como medida de contingencia ante los pronósticos sobre las condiciones climáticas que podrían afectar las fuentes de abastecimiento de Santa Marta.
AGUA DESDE CARTAGENA
Frente al panorama de abastecimiento, el gerente señaló que la empresa trabaja en diferentes frentes para aumentar la disponibilidad del recurso, entre ellos el fortalecimiento de la captación de fuentes superficiales, particularmente de los ríos Piedras y Manzanares, así como el incremento de la producción de los pozos.
Sin embargo, advirtió que Essmar debe estar preparada para un escenario en el que estas fuentes no sean suficientes.
En ese contexto, confirmó que inició conversaciones con el gerente de Aguas de Cartagena para explorar la posibilidad de que esa empresa pueda suministrar agua a Santa Marta en caso de que la situación llegue a un punto crítico.
La logística contemplaría el transporte marítimo del agua mediante un buque de la Armada Nacional. Para ello, según Millán, también se han adelantado conversaciones con diferentes entidades y empresas que podrían participar en la operación, entre ellas Aguas de Cartagena, la Armada Nacional, CENIT de Ecopetrol y la Sociedad Portuaria.
El gerente insistió en que se trata de una alternativa que se activaría únicamente si las condiciones de abastecimiento lo hacen necesario.
“Tenemos que estar preparados para cualquier cosa”, señaló Millán, al explicar que las previsiones sobre el comportamiento del fenómeno climático obligan a la empresa a diseñar escenarios de contingencia con anticipación.
LLUVIAS ALIVIAN EL DÉFICIT DE AGUA
El panorama actual muestra una recuperación temporal en la producción de agua. Millán explicó que la suma de los aportes de las fuentes superficiales y los pozos llegó en algunos momentos a niveles de entre 750 y 800 litros por segundo, mientras que las recientes lluvias permitieron elevar la producción hasta aproximadamente 1.200, 1.225 y 1.230 litros por segundo.
No obstante, el funcionario advirtió que esta recuperación no debe interpretarse como la solución definitiva al problema.
Según explicó, la temporada de lluvias de octubre tendrá que dar paso a un periodo más complejo para el abastecimiento, razón por la cual la empresa mantiene activadas las alternativas de contingencia y prevé que la producción pueda volver a presentar una tendencia descendente.
REFUERZOS CON CARROTANQUES
Como parte de las medidas inmediatas, Millán anunció también la incorporación de cinco carrotanques a la capacidad operativa de Essmar.
De acuerdo con el gerente, dos vehículos serán trasladados desde Buenaventura, uno será llevado desde Bogotá y otros dos se encuentran en Malambo.
Los equipos hacen parte de los compromisos adquiridos durante una reunión sostenida por Essmar con funcionarios de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, con el propósito de aumentar la capacidad de respuesta ante las dificultades de abastecimiento.
La llegada de estos vehículos permitirá ampliar la atención mediante suministro de agua a los sectores que presenten mayores dificultades mientras se mantienen las acciones para incrementar la producción del sistema.
PLAN DE SALVAMENTO
En desarrollo del debate, Millán explicó que Essmar enfrenta actualmente tres procesos considerados estructurales: la etapa de estabilización de la empresa luego de su devolución a la Administración Distrital el pasado 7 de agosto; las condiciones asociadas al fenómeno climático que se avecina y la crisis en la prestación del servicio de aseo, que plantea la transición hacia un nuevo modelo de gestión integral de residuos sólidos.
Por su parte, el concejal Juan Carlos Palacio Salas centró parte de sus críticas en los problemas que persisten en el sistema de alcantarillado y, particularmente, en los constantes rebosamientos de aguas residuales que se presentan en distintos sectores de la ciudad.
El cabildante sostuvo que esta situación se ha convertido en un problema recurrente para los samarios y reclamó que se establezcan responsabilidades frente a los hechos.
Palacio, sin embargo, manifestó que dará a Millán el periodo de seis meses correspondiente a la primera fase del plan de salvamento de Essmar para evaluar los resultados de las medidas anunciadas.
El concejal también manifestó su disposición de analizar la posibilidad de que la empresa cuente con un socio estratégico, alternativa que hace parte de las opciones planteadas para contribuir al saneamiento financiero y operativo de la entidad.
OGRICC NO ASISTIÓ AL DEBATE
A la sesión también había sido citada la nueva directora de la Oficina para la Gestión del Riesgo y Cambio Climático, OGRICC, Claudia Patricia Aarón, quien se excusó de asistir argumentando que apenas llevaba dos días en el cargo.
Su ausencia dejó en manos de Essmar la presentación del componente principal relacionado con las medidas de contingencia para garantizar el abastecimiento de agua y la atención de la temporada de visitantes.
El debate permitió conocer así parte de las acciones que prepara el Distrito ante un escenario de mayor presión sobre el sistema de acueducto. Entre ellas, el fortalecimiento de las fuentes existentes, la ampliación de la flota de carrotanques y, como último recurso, la eventual movilización de agua desde Cartagena por vía marítima.

