El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, destacó las medidas restaurativas que adelantan exjefes de las FARC-EP y máximos responsables que pertenecieron al Ejército en Pitalito, Huila.
“Esta colaboración conjunta entre antiguos adversarios es una poderosa contribución a la verdad, a la reparación y a la sanación de las familias afectadas por el conflicto”, señaló Türk.
Además de resaltar el trabajo que se adelanta en Huila, el funcionario llamó la atención sobre la necesidad de garantizar recursos suficientes para el funcionamiento del Sistema Integral para la Paz, del que hacen parte la Jurisidicción Especial para la Paz (JEP) y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas. Señaló, además, que la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha acompañado y seguirá acompañando la creación y el trabajo de este sistema mediante asistencia técnica.
“Esto no puede ser un esfuerzo aislado. Los mecanismos judiciales y extrajudiciales de justicia transicional, establecidos en virtud del Acuerdo de Paz son indispensables para garantizar los derechos de las víctimas y responder a sus demandas”, afirmó Türk.
Las actividades se desarrollan en el cementerio San Antonio de Padua, en Pitalito, Huila, donde los máximos responsables participan en labores para localizar e identificar personas desaparecidas y entregar sus restos a sus familias, como parte de las sanciones propias con contenido restaurativo establecidas por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Las sanciones propias son aplicadas, dentro del modelo de justicia transicional, a personas que reconocieron su responsabilidad por graves crímenes y violaciones. En lugar de una pena de prisión, el esquema contempla medidas restaurativas, entre ellas la búsqueda de personas desaparecidas.

