Corte Suprema entrega mensaje de acompañamiento a los samarios

Hernán Gonzalo Jiménez, decano de la Escuela Mayor de Derecho de la Universidad Sergio Arboleda; Mauricio Rodríguez Tamayo, magistrado de la Comisión Nacional de Disciplina Judicial; José Joaquín Urbano Martínez, magistrado de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia y Fernando Bolaños Palacios, magistrado de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia en desarrollo de uno de los paneles.

Santa Marta se convirtió desde ayer jueves en escenario de una amplia discusión sobre el presente y futuro de la justicia penal colombiana, con la instalación del III Encuentro Nacional de la Jurisdicción Penal, organizado por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.

Durante la apertura, el presidente de la Corte Suprema, Iván Mauricio Lenis Gómez, destacó que la presencia de la corporación en la capital del Magdalena no tiene únicamente un propósito académico, sino también institucional y ciudadano.

“Hoy estamos en Santa Marta, no solo para debatir los retos de la justicia en los contextos actuales sino también para acompañar a los ciudadanos, estar cerca de ellos, escuchar sus inquietudes”, manifestó Lenis Gómez, quien agregó que desde la Corte Suprema, dentro de sus funciones y competencias, continuarán acompañando a la ciudadanía y trabajando en la protección de sus derechos.

El encuentro aborda asuntos como la inteligencia artificial, las nuevas formas de criminalidad, la evolución de la prueba judicial, el derecho penal económico y los límites del control judicial. La programación oficial contempla además paneles sobre el papel del juez en la era de la inteligencia artificial, razonamiento probatorio, enfoque de género y etario, prueba de referencia, testimonio adjunto y control judicial de la acusación.

INCORPORACIÓN DE LA IA

Durante la jornada, el presidente del Tribunal Superior de Santa Marta, Roberto Vicente Lafaurie Pacheco, reconoció el esfuerzo de la Corte por reunir a jueces y magistrados del país para discutir los cambios acelerados que están llegando a los despachos judiciales.

Lafaurie Pacheco puso especial énfasis en la incorporación de herramientas digitales. “Lo que tenemos que resolver y pronto es cuánto podemos delegar sin tener que renunciar a aquello que nos hace jueces”.

La discusión tomó como uno de sus ejes centrales el avance de la inteligencia artificial y la necesidad de establecer límites claros para su utilización en la administración de justicia.

A su vez, el magistrado Carlos Roberto Solórzano Garavito, presidente de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, señaló que aunque los temas abordados durante el encuentro pueden parecer distintos, todos convergen en la preocupación común sobre la capacidad de la justicia penal para responder a transformaciones que avanzan con mayor rapidez que las categorías tradicionales del derecho.

“Cómo responde la justicia penal cuando las circunstancias que debe enfrentar se transforman más rápido de lo que, en ocasiones, alcanzan a hacerlo nuestras categorías”, explicó.

Solórzano Garavito también advirtió sobre la necesidad de que las decisiones judiciales sigan siendo comprensibles para los ciudadanos. En ese contexto, afirmó que “la inteligencia artificial no puede convertirse en una nueva forma de autoridad inexplicable”.

ÉTICA Y DECISIÓN HUMANA

El debate también contó con las intervenciones de magistrados que analizaron los riesgos y oportunidades derivados del uso de nuevas tecnologías en la administración de justicia.

El magistrado Urbano Martínez llamó la atención sobre los estudios internacionales relacionados con el desarrollo de la inteligencia artificial y sostuvo que, frente al riesgo de una confianza ciega en estas herramientas, resulta necesario regresar a principios como la ética y la integridad de la función judicial.

Por su parte, el magistrado Mauricio Rodríguez Tamayo planteó que existen tareas fundamentales antes de incorporar inteligencia artificial a los procesos judiciales, entre ellas determinar con claridad para qué se utilizará la herramienta y mantener como principio que esta tecnología no puede conducir la decisión del juez.

En la misma línea, Hernán Gonzalo Jiménez señaló que el desarrollo tecnológico es imparable y que el reto consiste en que los jueces aprendan a utilizar adecuadamente estas herramientas, aprovechándolas para enfrentar problemas como la congestión judicial, pero sin renunciar a la decisión humana en la resolución

LA AGENDA SIGUE HOY

Las actividades académicas continuarán este viernes con nuevos paneles y conferencias con participación de ponentes nacionales e internacionales.

La programación también contempla la participación de la fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, además de expertos de Colombia, España y México.

De esta manera, Santa Marta acoge durante dos jornadas a representantes de la jurisdicción penal colombiana para discutir cómo debe responder el sistema de justicia ante los cambios tecnológicos, las nuevas modalidades delictivas y los desafíos que plantea la prueba en los procesos contemporáneos.

La discusión de fondo, según lo expresado durante la apertura, no consiste únicamente en cuánto puede avanzar la tecnología dentro de los despachos judiciales, sino en cómo hacerlo sin perder de vista que detrás de cada proceso existen personas, derechos y decisiones cuya responsabilidad última continúa estando en manos de los jueces.

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