Estas dinámicas didácticas permitieron a los niños compartir, expresarse y aprender de manera tranquila y entretenida durante la jornada de inclusión. / MONTINER ALVIS
Cada vez más centros comerciales abren sus puertas a iniciativas de accesibilidad e integración social, convirtiéndose en escenarios de empatía y convivencia para toda la comunidad.
En esta línea, se llevó a cabo una jornada muy especial denominada ‘La Hora de la Calma’, un espacio diseñado para promover la inclusión, el respeto y la tranquilidad familiar.
La iniciativa, que se enmarca dentro del Proyecto Social Marea, que promueve excapitana distrital del Mar, Silvana Ossa Narváez, busca adaptar los espacios comerciales para ofrecer un entorno accesible y acogedor, especialmente pensado para personas neurodivergentes y sus familias.
Los centros comerciales que promueven este tipo de actividades demuestran cómo pequeñas modificaciones en el ambiente generan un impacto muy positivo.
En esta jornada, los niños fueron los verdaderos protagonistas al compartir e interactuar pacíficamente con diversos contenidos didácticos y dinámicas pedagógicas diseñadas para estimular sus sentidos de manera cuidada y entretenida.
»La inclusión se construye desde los pequeños detalles y consiste en reconocer y valorar las diferentes formas de percibir el mundo», resaltaron los organizadores de esta actividad, haciendo hincapié en la importancia de que los centros comerciales modernos no solo sean espacios de compras, sino también puntos de encuentro inclusivos y humanos.
Bajo la premisa de que existen diferentes formas de sentir el mundo, esta vivencia confirma sobre cómo los espacios de comercio y entretenimiento pueden transformarse para ofrecer bienestar y pertenencia a todos los ciudadanos por igual, promoviendo la inclusión.

