La Universidad del Magdalena desarrolló jornadas de atención integral dos municipios del Departamento, en alianza con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF y con la participación de docentes y estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Salud y del Voluntariado de la Universidad.
En esta ocasión los niños y niñas de los municipios de Fundación y Santa Ana, fueron los beneficiarios, permitiendo acercar servicios de salud y promoción del bienestar, con atención desde las áreas de medicina, enfermería, odontología, psicología y orientación en lactancia materna a madres gestantes y lactantes.
A través de la Vicerrectoría de Extensión y Proyección Social también se generaron espacios de recreación para todos los niños y acompañamiento para las familias. En Fundación Mariana de la Cruz beneficiada de estos espacios destacó la importancia de acercar este tipo de servicios a comunidades donde el acceso a la atención puede verse limitado por las distancias hacia los centros de salud.
“Es muy significativo ya que nos encontramos en un contexto bastante alejado. Aparte, no contamos con estos servicios. Actualmente, queda lejos el puesto de salud, el hospital. Entonces al dirigirnos acá es muy importante por las atenciones que recibimos”, aseguró la madre de familia.
En Santa Ana, la jornada se desarrolló en la Casa de la Cultura de este municipio, donde la Alma Mater, brindó atención pediátrica para el seguimiento del niño sano y orientación a las familias sobre crianza y estilos de vida saludables.
ATENCIÓN A LAS COMUNIDADES
Hernando Padilla Galindo, pediatra y docente de la Facultad de Ciencias de la Salud, explicó la importancia de llevar la atención médica y el conocimiento académico a las comunidades del departamento.
“Para nosotros como Universidad es muy importante porque estamos impactando en el bienestar de la comunidad, llevando salud y llevando bienestar a todos los hogares y a todos los rincones del departamento del Magdalena”.
El pediatra resaltó que estas experiencias permiten a los estudiantes trasladar los aprendizajes adquiridos durante su formación clínica a escenarios comunitarios, donde reconocen las necesidades y particularidades de cada territorio.
“El conocimiento debe ser articulado y lo más importante del conocimiento es que llegue a quien debe de llegar, y en este caso a las comunidades”, señaló Padilla Galindo.
Esta apuesta se desarrolla en coherencia con la visión del doctor Pablo Vera Salazar, rector de Unimagdalena y su propósito de consolidar una Universidad comprometida y cercana con las necesidades del territorio y con la generación de soluciones que aporten a su transformación.

