Fortalecer la seguridad regional. Combatir frontalmente el narcoterrorismo. Cumplir y colaborar en los asuntos fronterizos. Abrir nuevas oportunidades de inversión, desarrollo y prosperidad para Colombia y Estados Unidos.
El presidente De la Espriella indicó que lo pactado entre Colombia y Estados Unidos hace parte de una asociación estratégica a largo plazo, que involucra el seguimiento de una hoja de ruta compuesta por los Acuerdos de Barranquilla, los cuales contemplan tres puntos clave de trabajo: la reconstrucción de Colombia, la recuperación de la economía y el blindaje del hemisferio.
RECONSTRUCCIÓN DE COLOMBIA
Con respecto a la recuperación del país, que el 10 de agosto se vio afectado por un terremoto de magnitud 7,4, el cual impactó a 16 departamentos, el presidente propuso trabajar de la mano con el país norteamericano en mecanismos de cooperación, inversión y financiación. Además, aseguró que se busca atraer inversión en materia de infraestructura, energía, vivienda, tecnología y reconstrucción productiva.
Además, el mandatario solicitó al secretario de Estado de Estados Unidos un acompañamiento ante organismos multilaterales para facilitar el financiamiento. “Estamos proponiéndole a los Estados Unidos una asociación en la que Colombia pone proyectos, territorio, capacidad productiva, recursos y reglas claras, y Estados Unidos aporta inversión, financiación, tecnología y capacidad empresarial”, detalló.
RECUPERACIÓN DE LA ECONOMÍA
Por otro lado, en materia económica, el jefe de Estado también dio a conocer su interés en consolidar un diálogo bilateral orientado a la prosperidad. Esto incluye el desarrollo de proyectos concretos, financiación y cronogramas. Según precisó, las oportunidades están en los sectores de energía, infraestructura, tecnología, industria, reconstrucción y minerales críticos.
Recordó que Colombia tiene una posición geográfica privilegiada y acceso a dos océanos, además de talento humano y recursos considerados estratégicos. “Tenemos que convertir todas esas ventajas que tiene Colombia en inversión, en fábricas, en cadenas productivas y en empleos dignos para nuestra gente”, dijo.
BLINDAJE DEL HEMISFERIO
Sobre el tema de seguridad, De la Espriella aseguró que espera que Estados Unidos sea el principal socio de Colombia para el abordaje de la seguridad en el hemisferio. Por eso, propuso la puesta en marcha del Plan Patriota Siglo XXI, que contempla la modernización de aviones, radares, drones, helicópteros, sistemas antidrones, defensa aérea, movilidad, inteligencia, ciberdefensa, fuerzas especiales y mantenimiento y operatividad. Para ello, se requiere de la inyección de recursos propios de la Nación y del país norteamericano.
Asimismo, planteó estrategias para combatir el narcoterrorismo, para lo cual se deben establecer metas anuales e indicadores verificables. “Vamos a empezar a fumigar. Vamos a ir por los laboratorios, por los precursores, por las rutas, por los cabecillas del narcotráfico, por las organizaciones armadas narcoterroristas. Vamos por los lavadores de activos, por sus patrimonios criminales y por esas redes internacionales”, aclaró.
En el encuentro, el presidente y el secretario de Estado también hablaron sobre Venezuela, debido a las afectaciones que sus problemáticas han generado en Colombia, sobre todo en materia de seguridad y migración. En consecuencia, Colombia hará parte de esfuerzos orientados a garantizar estabilidad regional y profundizará la cooperación en materia fronteriza.
“Estamos retomando una relación que ha sido histórica y muy cercana, que se interrumpió durante cuatro años, pero que siempre ha estado ahí, en los cimientos más profundos del alma de la colombianidad, porque Estados Unidos ha sido nuestro aliado, nosotros hemos sido su aliado. Y cuando Estados Unidos y Colombia han trabajado juntos, lo único que han tenido nuestros pueblos es progreso, seguridad y desarrollo”, añadió.

