Gracias a las labores de investigadores, estudiantes, funcionarios de Parques Nacionales Naturales de Colombia y voluntarios del sector Gairaca, se realizó el seguimiento de colonias de Acropora palmata en dos sectores del Parque Nacional Natural Tayrona, evidenciando el desove coralino, uno de los acontecimientos más importantes y difíciles de observar en la vida de un coral.
Este desove genera esperanzas a quienes trabajan por la conservación de los arrecifes coralinos del Caribe colombiano porque el coral cuerno de alce (Acropora palmata), una de las especies más emblemáticas y amenazadas de los arrecifes, volvió a ser protagonista de un importante proceso de reproducción sexual.
Durante dos noches, los expertos estuvieron atentos a que las colonias liberaran al agua sus gametos —huevos y espermatozoides—, que fueron cuidadosamente recolectados mediante gametotrampas. Esta pequeña muestra representa mucho más que células reproductivas: es una oportunidad para generar nuevos individuos y contribuir a recuperar una especie cuyas poblaciones han sufrido una fuerte disminución en el Caribe.
Los gametos fueron trasladados posteriormente a la Planta Piloto de Taganga de la Universidad del Magdalena, donde se llevó a cabo un proceso de fertilización asistida, en el marco de un aval de investigación conjunto entre el PNN Tayrona, la Universidad Jorge Tadeo Lozano y la Alma Mater.
Desde Parques Nacionales explicaron que “la reproducción sexual es especialmente importante para esta especie. Acropora palmata libera huevos y espermatozoides al agua durante eventos de desove que ocurren en determinados momentos del año. Una vez fertilizados, los huevos pueden desarrollarse hasta convertirse en larvas, capaces de desplazarse y posteriormente asentarse sobre superficies adecuadas para formar nuevas colonias. Sin embargo, el éxito de este proceso en condiciones naturales es limitado, por lo que la fertilización asistida y la crianza de larvas se han convertido en herramientas de gran interés para la restauración coralina”.
Indicaron que el trabajo no termina con la fertilización porque durante los próximos meses, los pequeños corales serán cuidadosamente criados y monitoreados para acompañar sus primeras etapas de vida. Si el proceso se desarrolla exitosamente, aproximadamente un año después de esta jornada, una nueva generación de Acropora palmata estará lista para regresar al arrecife del PNN Tayrona, llevando consigo la esperanza de contribuir a la recuperación de uno de los corales más importantes del Caribe.
Esta labor fue posible gracias al trabajo conjunto de investigadores, estudiantes, voluntarios y guardaparques de Parques Nacionales Naturales de Colombia, así como al apoyo logístico de prestadores de servicio de Gairaca, Asogergairaca y Asogairaca; la Fundación Corales de Gairaca, operadores de buceo Océano Scuba y Reef Shepherd.

