´El nuevo cobro de la energía llega en un momento crítico´

Las facturas de energía podrían reflejar mayores cobros para los usuarios que superen en más de un 10 % su meta individual de consumo.

La entrada en vigor, a partir de septiembre, del nuevo esquema de consumo de energía establecido por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) se produce en un momento de alta demanda eléctrica y de incremento en los precios de la energía en bolsa, escenario que genera preocupación por su eventual impacto en los usuarios de la región Caribe.

El exministro de Minas y Energía Amílkar Acosta Medina analizó la decisión y advirtió que la medida coincide con un periodo marcado por variabilidad climática caracterizada por altas temperaturas y una fuerte sequía, lo que ha elevado el consumo de electricidad en el país y obligado a una mayor participación de las plantas térmicas en la generación.

“Estamos en una etapa coyuntural en la cual estamos en presencia de un fenómeno de El Niño que se ha caracterizado como de categoría muy fuerte, lo que está repercutiendo en un incremento inusitado en el consumo de energía en el país”, explicó Acosta.

De acuerdo con la Resolución CREG 101 120 de 2026, cada usuario tendrá, a partir de septiembre, una meta individual de consumo calculada con base en su comportamiento histórico. Podrá superar hasta en un 10 % esa referencia sin generar un cobro adicional, pero el consumo que exceda el 110 % de la meta tendrá un recargo.

El factor dependerá del tipo de usuario. Para los estratos 1, 2 y 3 será de 1,30; para los estratos 4, 5 y 6, de 1,50; y para los usuarios comerciales e industriales, de 1,70.

Es decir, el recargo no se aplicará sobre la totalidad de la factura, sino exclusivamente sobre la energía consumida por encima del límite establecido.

Para Acosta, uno de los elementos que debe tenerse en cuenta es el comportamiento actual del sistema de generación.

El exministro explicó que el parque térmico, que funciona como respaldo del Sistema Interconectado Nacional, ha tenido que incrementar su participación en la oferta de energía con el propósito de permitir que las plantas hidroeléctricas eleven los niveles de sus embalses y estén mejor preparadas para enfrentar las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.

El inconveniente es que la generación térmica tiene un mayor costo; además, Acosta sumó otro factor que considera preocupante: “Varias empresas, entre ellas Afinia y Air-e, tienen una alta exposición en bolsa”, sostuvo.

Afirmó el exministro de Estado, que el precio de la energía en bolsa pasó de 500 pesos el kilovatio hora en el mes de abril a más de 1,000 pesos en este momento.

“Cuanto más expuestas están en la bolsa las empresas comercializadoras, que son las que nos facturan la energía a los usuarios, mayor es el impacto que están teniendo en las tarifas al usuario final”, explicó Acosta Medina.

INCENTIVAR EL AHORRO

La regulación establece que la meta de cada usuario será calculada a partir de la mediana de los consumos promedio diarios registrados durante los 12 meses anteriores a la entrada en vigencia del programa.

Esto significa que no todos los usuarios tendrán el mismo límite de consumo, incluso si viven en el mismo sector. La referencia dependerá de su comportamiento histórico.

Para los usuarios que no cuenten con información suficiente, la resolución contempla mecanismos para establecer referencias a partir de consumidores con características similares.

El nuevo esquema adquiere especial relevancia en la región Caribe, donde las altas temperaturas hacen que el uso de ventiladores, aires acondicionados y otros equipos de refrigeración tenga un peso importante dentro del consumo de los hogares.

Por ello, la aplicación de una meta basada en el historial de consumo vuelve a abrir un debate sobre las diferencias climáticas entre las regiones del país y sobre la capacidad de los usuarios para reducir su demanda en periodos de temperaturas elevadas.

Acosta explicó que la decisión de la CREG no solamente contempla mayores cobros para quienes superen el límite de consumo, sino también incentivos para quienes logren reducir su demanda.

“En estas circunstancias no es fácil, pero la CREG sí está expidiendo también una resolución que pretende hacer una gestión de demanda buscando ahorro y uso más eficiente de la energía”, manifestó.

Según explicó, el esquema contempla descuentos en la factura para quienes reduzcan su consumo y, simultáneamente, un incremento en el valor del kilovatio para quienes no hagan un uso racional y eficiente de la energía.

El llamado, entonces, es al ahorro, aunque el contexto actual plantea un desafío particular para los usuarios del Caribe: reducir el consumo mientras enfrentan temperaturas que incrementan naturalmente la necesidad de utilizar equipos de refrigeración.

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