La iniciativa “500 Años, 500 Oportunidades”, liderada por el rector Pablo Vera Salazar, hizo realidad el sueño profesional de esta primera cohorte.
“Los sueños no tienen fecha de vencimiento y rendirse no es la primera opción. Un buen maestro es un buen ser humano. La historia de mi mamá me inspiró y ahora espero que la de ustedes inspire a muchos más. Jamás se den por vencidos, nunca dejen de soñar. Felicitaciones”.
Con estas emotivas palabras, el doctor Pablo Vera Salazar, Rector de la Universidad del Magdalena, llenó de orgullo los corazones de los 216 nuevos Licenciados en Literatura y Lengua Castellana, y Licenciados en Matemáticas, protagonistas de la iniciativa “500 Años, 500 Oportunidades”, que hoy ven sus sueños profesionales convertidos en realidad.
En medio de aplausos, lágrimas de felicidad y fuertes abrazos, la Alma Mater celebró la ceremonia especial de graduación de la primera cohorte de hombres y mujeres mayores de 45 años con más de 10 años de experiencia docente. Estos graduados del Centro para la Regionalización de la Educación y las Oportunidades – CREO, cumplen el sueño de familias y comunidades enteras.
Cada profesional que regresa a casa en Santa Marta, Ciénaga, Pueblo Viejo, Sevilla, Aracataca, Fundación, El Retén, Pivijay, Algarrobo, Chivolo, Nueva Granada, Plato, Tenerife, Concordia, Sabanas de San Ángel, San Zenón y El Banco, lleva consigo mucho más que un diploma: Lleva un sueño cumplido, un corazón orgulloso, conocimientos, nuevas capacidades y la responsabilidad de ponerlos al servicio de su territorio.
La apuesta liderada por el Máximo Directivo de esta Casa de Estudios Superiores junto al Gobierno Nacional, es el camino de regionalización para acercar una educación superior pertinente a los territorios, derribando barreras como la distancia, las condiciones económicas o el lugar de origen y abre nuevas oportunidades para transformar proyectos de vida.
SUEÑOS SIN EDAD
En el 2025, en el marco de la conmemoración de los 500 años de Santa Marta, nació del corazón del Rector Pablo Vera Salazar, la iniciativa “500 Años, 500 Oportunidades”, una apuesta de esta Institución y el Gobierno Nacional para abrir 500 cupos gratuitos a magdalenenses mayores de 45 años y con más de 10 años de experiencia laboral, brindándoles la posibilidad de alcanzar un título de educación superior.
A través del CREO, los beneficiarios accedieron a un proceso especial de admisión basado en el reconocimiento de saberes y la validación por competencias, que permitió valorar entre el 30 % y el 90 % de los aprendizajes y experiencias previamente adquiridos, según cada caso.
En ese momento un equipo académico interdisciplinario acompañó el proceso para convertir años de experiencia y conocimiento acumulado en nuevas oportunidades de formación y profesionalización. La iniciativa contempló, además, la política de gratuidad del Gobierno Nacional y modalidades flexibles de formación —virtual, a distancia y presencial—, compatibles con sus responsabilidades laborales y familiares.
La oferta incluyó los Programas de Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana, Licenciatura en Matemáticas, Administración Pública, Tecnología en Artes Musicales, Tecnología en Educación Física, Recreación y Deporte, y Tecnología en Gestión Hotelera y Turística.
“500 Años, 500 Oportunidades” se integró a la política de ampliación de cobertura y equidad educativa promovida por la Nación y fortaleció una estrategia de inclusión que Unimaagdaalena viene desarrollando desde hace diez años con iniciativas como Talento Magdalena y Talento Santa Marta, acercando educación superior de calidad a poblaciones rurales, vulnerables y tradicionalmente excluidas de estas oportunidades.
HISTORIAS QUE DIGNIFICAN
Esperanza, sacrificio y perseverancia resumen las historias de quienes hoy convierten los sueños que parecían lejanos en nuevas oportunidades. Cada diploma entregado por el Rector Pablo Vera Salazar simbolizó mucho más que un logro académico: Fue la materialización de años de esfuerzo, puertas tocadas y esperanzas que nunca se apagaron.
Sara Luz Ternera Rodríguez, Licenciada en Matemáticas, proveniente de Pivijay, resaltó: “A mis 53 años he logrado cumplir mi más grande sueño. Fueron años tocando puertas en los colegios y dictando clases por horas hasta que, gracias a esta iniciativa del Rector, pude entrar a Unimagdalena y recibir este título que desde ya cambia mi vida”.
Por su parte, Alaín Marco Álvarez Pinedo, Licenciado en Literatura y Lengua Castellana, manifestó: “Llevo 15 años siendo docente de primaria y hoy a mis 53 años, recibo este título con gratitud y orgullo para llevar nuevos conocimientos a los niños. Darles la posibilidad de ser felices, porque la educación es felicidad. Gracias a mi Institución, porque nunca había estado en un campus y con esta iniciativa, cambié mi forma de ver la vida”.
Estas experiencias representan la esencia de una Universidad que entiende que regionalizar la educación es acercar oportunidades. Una apuesta que reafirma que la educación tiene el poder de cambiar una vida, fortalecer una familia, transformar una comunidad y hacer realidad los sueños de quienes nunca dejaron de creer en ellos.
EDUCACIÓN QUE TRANSFORMA
Con los nuevos Licenciados la Universidad del Magdalena continúa consolidando una oferta académica diversa y pertinente, construida para reconocer las capacidades de quienes están dispuestos a aportar al desarrollo educativo, social y cultural de las regiones.
Bellys Janeth Agresoth Páez, Licenciada en Matemáticas expresó: “No me cabe la gratitud en el corazón. UNIMAGDALENA me demostró que los sueños si se cumplen y puedo decir con orgullo que soy Licenciada. Volveré a la Sierra Nevada con este título para enriquecer a mis niños. Al Rector le pido que siga con esta iniciativa para que más personas logren lo que este grupo hoy pudo alcanzar”.
Finalmente, Juan Miguel Bruges Redondo, Licenciado en Literatura y Lengua Castellana señaló: “Me siento realizado, jamás pensé que a mis 53 años iba a poder lograrlo. Me decían que estaba viejo para estudiar, pero la Universidad me demostró que sí podemos lograr lo que nos proponemos. Rector, jamás deje de motivar e inspirar y siga dando oportunidades a quienes más lo necesitan. Hay mucha gente por educar”.
Cada testimonio recuerda que nunca es tarde para volver a creer, cumplir un sueño y transformar la propia realidad. Cada graduado lleva consigo la certeza de que la educación abre caminos, dignifica esfuerzos y multiplica oportunidades. Son 216 historias de vida que inspiran al Magdalena y al país, y confirman que cuando la esperanza encuentra una oportunidad, los sueños sí pueden hacerse realidad.


