El Presidente Abelardo De La Espriella, junto a su ministro de vivienda, Jaime Andrés Beltrán, señaló que la magnitud de los daños exige una respuesta conjunta entre el Estado y el sector privado. “Estamos frente a una de las emergencias más complejas de los últimos años y la respuesta tiene que ser conjunta”, afirmó el mandatario.
Un plan que se desarrollará en tres etapas será el que adelantará el gobierno para emprender la reconstrucción de las viviendas en las zonas afectadas por el terremoto en el occidente del país.
El presidente Abelardo de la Espriella, anunció la estrategia, que contempla la participación de entidades públicas, alcaldías, gobernaciones, empresas privadas, cajas de compensación, bancos y aseguradoras.
El mandatario, junto a su ministro de vivienda, Jaime Andrés Beltrán, señaló que la magnitud de los daños exige una respuesta conjunta entre el Estado y el sector privado. “Estamos frente a una de las emergencias más complejas de los últimos años y la respuesta tiene que ser conjunta”, afirmó el mandatario.
En el balance con corte al pasado viernes a mediodía por el Gobierno, 44.936 familias resultaron afectadas, mientras que 1.067 viviendas quedaron destruidas y 65.841 averiadas, asimismo, 127 edificios quedaron destruidos, con impacto en 2.130 centros educativos, 236 centros de salud averiados, 34 puentes vehiculares afectados y 198 vías con algún tipo de daño.
LA ESTRATEGIA
Por su parte, el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, explicó que el Gobierno trabajará en una estrategia dividida en tres momentos que comenzará con la atención de las necesidades más urgentes y continuará con la evaluación y reconstrucción de los inmuebles. La primera fase estará dirigida a las familias que actualmente no tienen un lugar donde vivir. Para ellas se anunció un subsidio de arriendo como solución temporal mientras se determina el estado de sus viviendas: “De manera inmediata vamos a garantizar techo a quienes lo perdieron todo”, afirmó Beltrán.
El Gobierno también anunció que en las próximas horas se firmará un decreto para establecer un alivio en el pago de los servicios públicos para las familias afectadas por la emergencia: “Queremos que ellas no tengan que preocuparse por facturas en medio de esta tragedia”, agregó el ministro.
El presidente aseguró que convocó a empresas y gremios de la construcción para que contribuyan a la recuperación de las zonas afectadas. “Esta tragedia no la vamos a superar solos como gobierno. Necesitamos a la empresa privada para reconstruir entre todos a Colombia”, afirmó De la Espriella.
LAS EMPRESAS
En este proceso las empresas aportarán maquinaria amarilla para apoyar la remoción de escombros y otras labores necesarias para la recuperación de los territorios. Además, el Gobierno anunció la creación de un banco de materiales, mediante el cual se canalizarán recursos y elementos de construcción a través de alcaldías y gobernaciones, de acuerdo con las necesidades identificadas en cada zona.
El ministro de Vivienda aclaró que no todas las viviendas recibirán el mismo tipo de intervención. Por eso se realizará un diagnóstico técnico de los inmuebles afectados para establecer cuáles pueden ser reparados y cuáles deberán ser reconstruidos. “Cada vivienda tiene una condición distinta y eso exige soluciones diferenciadas”, explicó Beltrán.
A partir de la próxima semana, equipos de profesionales comenzarán a desplazarse a los territorios afectados para evaluar las condiciones de las viviendas. “Vamos a ir casa por casa, barrio por barrio, con equipos técnicos en terreno”, indicó el ministro.
Con esta evaluación se determinará cuáles viviendas requieren reparaciones, cuáles necesitan un mejoramiento integral y cuáles representan un riesgo y deberán ser reemplazadas. El plan contempla así dos líneas principales: mejoramiento de viviendas y construcción de nuevas viviendas.
APORTANTES
El Gobierno plantea un esquema en el que diferentes actores aporten recursos para la recuperación. Además de las entidades estatales y los gobiernos locales, se contempla la participación de empresas privadas, cajas de compensación, bancos y aseguradoras.
Para las familias cuyas viviendas puedan ser recuperadas se buscarán alternativas de mejoramiento. En los casos en los que los inmuebles deban ser reemplazados, se estudiarán mecanismos para facilitar el acceso a una nueva solución habitacional.
El Gobierno también buscará que las entidades financieras participen mediante tasas de interés bajas, mientras que las aseguradoras podrán intervenir en los casos en los que existan pólizas que cubran los daños. “Queremos que la banca sea un aliado y no una barrera en este proceso”, señaló Beltrán.

