Carlos Suárez, el estratega político que contribuyó a la victoria electoral del presidente electo, Abelardo de la Espriella, le propuso al expresidente Álvaro Uribe, con quien ha tenido una disputa de vieja data, que pasen la página y honren la majestad del cargo del mandatario actual y del exmandatario.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, Suárez reconoce que se siente como el «florero de Llorente» de las disputas que se han presentado entre el Centro Democrático y el movimiento de De la Espriella, Firmes por la Patria.
«En las últimas semanas se ha hecho pública una divergencia con Álvaro Uribe. Como es lógico en toda controversia, él considera haber sido agredido y yo, por mi parte, considero haber sido el florero de Llorente para golpear la majestad presidencial de quien pronto ocupará el Solio de Bolívar», dice.
Y agrega que, por esa razón quiere dar un primer paso para la unidad y para recuperar la majestad presidencial.
«Ni la majestad presidencial ni la expresidencial deben ponerse en juego en enfrentamientos inanes cuando Colombia reclama que trabajemos por reconstruir la Patria», señala.
Por lo cual, «sin renunciar al libre pensamiento ni a la libertad de opinión», le propone al expresidente Uribe que pasen la página y honren la majestad presidencial del hoy Presidente y la de Uribe como expresidente.
«Yo doy por cerrada, de manera unilateral, la discusión pública», dice.
El enfrentamiento entre el equipo de De la Espriella y el Centro Democrático comenzó desde la campaña cuando el candidato de Firmes por la Patria enfrentó a la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia.
En ese momento, en especial, molestó al expresidente Uribe un video en el que se le mostraba como si fuera otro de los «de siempre» como el expresidente Juan Manuel Santos y el actual presidente, Gustavo Petro.
Tras las elecciones, Suárez aseguró que Uribe era «una representación del pasado, de lo que Colombia no quiere más».
En las últimas semanas, el choque entre los dos sectores políticos se hizo evidente en la elección del presidente del Senado y la discusión sobre la posesión presidencial en una guarnición militar, batallas que en ambos casos ganó el Centro Democrático.
/COLPRENSA

