Aunque la decisión anunciada por el presidente electo Abelardo De la Espriella de trasladar la sede de la Presidencia al Palacio de San Carlos es un cambio evidente en el funcionamiento de la Presidencia en las últimas décadas, no sería la primera vez que el Palacio de San Carlos alberga el despacho del jefe de Estado, pues durante buena parte de los siglos XIX y XX, ese edificio fue la sede del Poder Ejecutivo colombiano.
La historia del inmueble comenzó a finales del siglo XVI, cuando fue construido por orden de Francisco Porras Mejía, arcediano de la Catedral de Santafé. Inicialmente funcionó como residencia de familias de la aristocracia y, posteriormente, fue sede del Colegio Seminario de San Bartolomé.
Con el paso de los años también albergó la primera imprenta de Santafé, la Biblioteca Pública y el Batallón Guardia Presidencial.
Tras la Independencia, un fuerte terremoto ocurrido en noviembre de 1827 dejó gravemente afectado el entonces Palacio Presidencial, ubicado en donde hoy se levanta el Capitolio Nacional. Ante esa situación, Simón Bolívar autorizó la compra del Palacio de San Carlos, que pasó a convertirse en la sede del Gobierno de la Gran Colombia.
Desde allí gobernaron, entre otros, Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, José Ignacio de Márquez, Tomás Cipriano de Mosquera, José Hilario López, Rafael Núñez, Miguel Antonio Caro y Rafael Reyes.
Durante ese periodo también ocurrió la Conspiración Septembrina de 1828, uno de los episodios más recordados de la historia republicana, cuando un grupo de conspiradores intentó asesinar a Bolívar dentro del palacio y el Libertador logró escapar con ayuda de Manuelita Sáenz.
Años después, hacia 1908, el presidente Rafael Reyes trasladó la sede presidencial al entonces Palacio de la Carrera, mientras que el Palacio de San Carlos pasó a ser ocupado por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Décadas después, en 1954, el general Gustavo Rojas Pinilla devolvió la Presidencia al Palacio de San Carlos. Allí también despacharon la Junta Militar de Gobierno, Alberto Lleras Camargo, Guillermo León Valencia, Carlos Lleras Restrepo, Misael Pastrana Borrero, Alfonso López Michelsen y parte del gobierno de Julio César Turbay Ayala.
Ese segundo periodo concluyó en 1979, cuando finalizaron las obras de restauración del Palacio de Nariño y el presidente Turbay Ayala trasladó nuevamente la sede del Gobierno a ese edificio, que desde entonces ha sido el lugar de trabajo de todos los mandatarios colombianos.
El Palacio de San Carlos continuó como sede de la Cancillería, siendo declarado en 1975 como Monumento Nacional y, desde 1981, volvió a albergar de manera permanente al Ministerio de Relaciones Exteriores.
Después del anuncio del gobierno electo, ese escenario podría cambiar nuevamente, con el añadido de que la Casa de Nariño dejará de funcionar como sede de la Presidencia y será convertida en un museo abierto al público bajo la coordinación de la futura ministra de Cultura, Paola Holguín.
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