La Alcaldía de Santa Marta establece una «simbiosis entre lo público y lo comunal» para fortalecer la participación comunitaria.
La organización comunitaria de Santa Marta atraviesa uno de los momentos más importantes de su historia reciente. Con un total de 297 Juntas de Acción Comunal (JAC) activas y formalizadas, el Distrito
alcanzó la cifra más alta de representación ciudadana registrada en las últimas cuatro décadas, consolidando un proceso de fortalecimiento institucional que busca devolverles a los barrios un papel protagónico en la construcción del desarrollo local.
La cifra, presentada por el secretario de Gobierno Distrital, Camilo George, refleja el resultado de un proceso de reorganización que
incluyó la depuración de registros, la actualización de documentación, el acompañamiento permanente a los líderes comunales y el reconocimiento jurídico de 24 nuevas Juntas de Acción Comunal, ampliando así la cobertura de organizaciones legalmente constituidas en el territorio.
De acuerdo con la administración distrital, este trabajo permitió superar años de rezago administrativo y recuperar la confianza en una figura que históricamente ha sido la principal representación de las comunidades ante las entidades públicas.
EL FIN DE LAS ‘JUNTAS DE PAPEL’
El punto de mayor relevancia dentro de este proceso se vivió el pasado 26 de abril, cuando Santa Marta celebró las elecciones de dignatarios comunales.
La jornada marcó un cambio significativo frente a procesos anteriores. 250 Juntas de Acción Comunal realizaron exitosamente sus elecciones, más del doble de las que participaron hace cuatro años, cuando únicamente 110 organizaciones lograron adelantar el proceso democrático.
Para la Secretaría de Gobierno, estas cifras evidencian una recuperación de la confianza de los líderes comunitarios y un fortalecimiento de la participación ciudadana en los barrios.
Según la administración distrital, este crecimiento representa también el fin de las llamadas «juntas de papel», organizaciones que existían únicamente en los registros, pero que durante años carecieron de actividad, liderazgo o legitimidad frente a sus comunidades.
«Hoy las Juntas de Acción Comunal son el centro de las decisiones y de las obras que transforman los barrios», manifestó el secretario Camilo George al destacar que el nuevo modelo busca convertir a los dirigentes comunales en protagonistas de la planeación y ejecución de proyectos de desarrollo.
En ese sentido, el Distrito ha insistido en que los líderes comunales deben asumir un papel activo no solo en la formulación de iniciativas, sino también en la vigilancia de la inversión pública y en el seguimiento a las obras que se ejecutan en sus territorios.
LAS JAC, EJE DE LAS OBRAS BARRIALES
El fortalecimiento de las organizaciones comunales ha sido una de las bases sobre las que la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello ha impulsado su estrategia de obras barriales, un modelo que busca priorizar inversiones de acuerdo con las necesidades planteadas directamente por las comunidades.
Desde la Secretaría de Gobierno se indicó que la articulación entre la administración distrital y las Juntas de Acción Comunal ha permitido identificar prioridades reales en cada barrio, agilizar la socialización de las obras y fortalecer el control ciudadano sobre la ejecución de los recursos públicos.
La administración ha definido este trabajo conjunto como una «simbiosis entre lo público y lo comunal», en la que las instituciones aportan los recursos y la capacidad técnica, mientras las comunidades participan activamente en la definición, seguimiento y apropiación de los proyectos.
RECUPERAR EL LIDERAZGO COMUNITARIO
El Distrito sostiene que este fortalecimiento comunal no solo representa un avance administrativo, sino también un cambio en la manera como se construyen las políticas públicas desde los territorios.
Finalmente, la Secretaría de Gobierno reiteró el llamado a los presidentes de las Juntas de Acción Comunal, sus comités de trabajo y los líderes sociales para continuar fortaleciendo estos espacios de participación.
«Hay que seguir tocando puertas, defendiendo los intereses de las comunidades y respaldando una gestión que permita transformar los barrios sin prisa, pero sin miedo», fue el mensaje con el que la administración distrital ratificó su compromiso de mantener a las Juntas de Acción Comunal como uno de los principales pilares del desarrollo territorial de Santa Marta.
A través de la Secretaría de Gobierno, la administración distrital ha ido entregando progresivamente los autos de reconocimiento que avalan a los presidentes electos y demás dignatarios de las diferentes Juntas de Acción Comunal, producto del proceso eleccionario 2026.

