La Piragua de Guillermo Cubillos, obra clásica de la música colombiana, en el género de cumbia, escrita por el maestro banqueño José Barros Palomino y llevada al acetato en 1969 por el artista Gabriel ‘Rumba’ Romero y Los Black Stars de Cartagena, no yace dormitando en la playa de amor de Chimichagua.
La piragua, escultura que la Gobernación del Magdalena, contrató para ubicarla en la glorieta de su mismo nombre a un lado del Parque Lineal del Agua, para dársela a Santa Marta, como lo hizo con las esculturas de las Mariposas Amarillas y la vieja máquina de escribir de Gabriel García Márquez en El Rodadero, no ha tenido un final feliz: primero fue quemada el 21 de noviembre de 2017.
Ahora, La Piragua y sus 12 bogas, entre ellos, el temible Pedro Albundia, yacen destruidos, destrozados, despedazados, tirado a la intemperie en el separador de la Troncal del Caribe frente a la Universidad Antonio Nariño y la Urbanización Canarias.
El 15 de abril de la presente anualidad cuando la Gobernación del Magdalena en cabeza de Margarita Guerra Zúñiga anunció la construcción del Intercambiador Vial de la Piragua para mejorar la movilidad en la zona, se aseguró que la escultura sería reubicada previa una consulta con la población samaria.
Hoy los maniquíes construidos en fibra de vidrio y la canoa en concreto, se encuentran en un área de unos 5 metros apilonados, destruidos, en el separador de la vía evidente a la vista del público que pasa por la calzada este a oeste de la Troncal del Caribe, es decir de Mamatoco a La Lucha.
EL MOTIVO DE SU DESTIERRO
La construcción del Intercambiador Vial de La Piragua fue contratada por la gobernadora Margarita Guerra Zúñiga y permitirá reducir entre un 50% y un 70% los niveles de congestión en uno de los puntos más críticos de Santa Marta.
Este proyecto responde a un diagnóstico técnico que evidencia el colapso progresivo de la movilidad en esa zona de la capital del Magdalena, donde más de 20.000 vehículos transitan diariamente y los tiempos de espera superan los 15 minutos en horas pico.
La intervención plantea una solución estructural que optimiza la conexión entre corredores estratégicos como la Troncal del Caribe, la Avenida del Libertador y la Vía Alterna al Puerto.
Además de mejorar los tiempos de desplazamiento, el intercambiador permitirá organizar los flujos vehiculares, eliminar cruces peligrosos y reducir el riesgo de siniestros viales, una problemática que sigue en aumento en la ciudad.
De acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación, la congestión vehicular genera pérdidas superiores a los $18 billones anuales en el país, lo que refuerza la necesidad de soluciones planificadas.
La obra, refleja la planificación eficiente de un modelo de gobierno con visión de futuro, corrigiendo lo que antes nunca se hizo responder a las necesidades de la gente.
HOMENAJE A JOSÉ BARROS
El Monumento a La Piragua, ubicado en la rotonda de la Troncal del Caribe con la prolongación de la Avenida de El Libertador, entrada al barrio Líbano 2000, en el oriente de la ciudad, rinde homenaje al compositor banqueño José Benito Barros Palomino y a su famosa cumbia.
Para materializar este relato, la Gobernación del Magdalena comisionó la elaboración del conjunto escultórico en 2015 y termina en 2017
La obra está compuesta por una embarcación principal construida en concreto de 5.40 metros de largo por 1.90 metros de alto, compuesta de18 maniquíes 12 remeros o bogas, más los pasajeros que transportaba, elaborados en fibra de vidrio y madera.
La intención principal fue traer un símbolo del río Magdalena a la ciudad de Santa Marta y embellecer la intersección vial en la doble calzada entre la capital del Magdalena y el municipio de Ciénaga.
TRÁGICO DESTINO
El 21 de noviembre 2022, tal como revela un trino de la alcaldesa Virna Johnson Salcedo, denunciaba públicamente que personas inescrupulosas quemaron la escultura que se encontraba en el lugar.
Desde su inauguración en el 2017, la obra estuvo asediada por personas en condición de calle que armaron allí varias cambuches donde vivían, y en en improvisados fogones preparaban por la noche sus comidas.
Se cree y fue lo que en su momento las autoridades manejaron como una de las hipótesis que, la conflagración que acabó con la canoa y los maniquíes, fue producto del descuido de estas personas que habitaban allí.
La Concesión Ruta del Sol II que realizaba los trabajos de mantenimiento de la doble calzada Santa Marta – Ciénaga se encargaron de la recuperación de la recuperación de la escultura y en 2024, nuevamente quedó instalada en su lugar, hasta ahora que fue retirada del lugar parea las obras necesarias para la movilidad.
Lo malo de esto, fue que la Gobernación del Magdalena por intermedio de la Secretaría de Infraestructura anunció, que la nueva ubicación sería sometida a una manera de consulta con la ciudadanía, algo que no se cumplió.

