«La palabra fracking sostenible no es la adecuada, la palabra es fracking responsable», así se refirió este viernes Fabio Arjona, ministro designado de Ambiente del gobierno de Abelardo de la Espriella, a uno de los temas más controversiales en materia ambiental en la administración que está por iniciar.
Al contrario de los ministros que el país ha visto desfilar por esa cartera en los últimos años, Arjona, un biólogo marino, exviceministro de ambiente en el gobierno de Ernesto Samper y exdirector ejecutivo de Conservation International Colombia, una de las organizaciones ambientalistas más influyentes del país, se manifestó hoy, un día después de su designación, en favor del fracking, con lo que le dio desde ya un aval a la propuesta de de la Espriella de acudir a ese cuestionado método de extracción petrolera.
Arjona aseguró que no es tarea de su cartera la puesta en marcha del fracking, pero «sí tiene la gran tarea de garantizar que se haga bajo los mejores estándares que existan para la actividad».
«Le puedo decir que desde ese punto de vista no hay ninguna barrera tecnológica insalvable para hacer un fracking responsable y esa es la tarea que el Ministerio de Ambiente tiene que garantizar conjuntamente con la ANLA», advirtió Arjona, en declaraciones a Blu Radio.
El Ministro entrante no entró en detalles sobre el papel que ocuparía su cartera en cuanto a la autorización y la guía de ese mecanismo, que muy probablemente implique involucrarse en la expedición de resoluciones y normas que establezcan límites para su puesta en marcha.
En lo que sí fue enfático el ministro designado fue en señalar que de autorizarse el fracking en el país se haría en un zona limitada y alejada de páramos y parques nacionales naturales.
«El fracking se realizaría, en caso de realizarse, sobre un territorio absolutamente restringido, menos del 2% del territorio nacional. Entonces, no va a ser en áreas protegidas, no va a ser en parques nacionales, no va a ser en en zonas restringidas por los diferentes mecanismos de planificación que tiene el Estado», advirtió.
Pese a que Arjona sostuvo que la política ambiental del nuevo gobierno estará fundada en el cuidado del agua, admitió que «todos los temas de infraestructura tienen algún tipo de problema con el medio ambiente, el cual en la categorización debe ser o evitados primero o mitigados segundo o compensados tercero».
El fracking es una técnica de extracción de hidrocarburos del subsuelo mediante la inyección de grandes cantidades de agua, arena y componentes químicos con el fin de que se liberen tanto el crudo como el gas atrapados. Los problemas descritos por sectores académicos sugieren que esa fracturación interna podría ser la causante de movimientos telúricos y que el manejo de aguas contaminadas con químicos podrían llegar a acuíferos y contaminarlos.
Para Arjona, el verdadero enemigo del medio ambiente es la pobreza, al advertir que en los próximos meses el país se verá enfrentado a dos riesgos, la falta de agua y de gas, ante el anuncio hecho por técnicos del arribo de un fenómeno de El Niño exacerbado.
«El principal enemigo de la conservación y la sostenibilidad es la pobreza. Si nosotros tenemos que enfrentar esos fenómenos, vamos a tener a ver reducidos nuestros ingresos y ese fenómeno de pobreza va a ser uno de los principales responsables del deterioro ambiental», afirmó.
Pero el anuncio del gobierno electo de volver sobre el fracking tiene dos obstáculos, por un lado las pruebas piloto hechas en el gobierno de Iván Duque activaron a poblaciones de la región, quienes se manifestaron en contra de esta actividad y los temas jurídicos.
El caso llegó a la Corte Constitucional, luego de que esas organizaciones acudieran ante los jueces para frenar esos proyectos, lo que llevó a un fallo en el que ese Tribunal les garantizó el derecho a la consulta previa, lo que fijó un punto de partida jurídica frente al tema.
/Colprensa.

