Aseguramos la claridad

La sentencia oriental nos estremeció con el sabio mensaje que recibió una Colombia en destrucción por el hirsuto petrismo: “mientras más dura sea la oscuridad, más próspera llega la luminosidad”.

Así florecerá la patria a partir de las 5 de la tarde de este 21 de junio, con el promisorio panorama que sepultará la rémora y el lastre que hemos recibido durante cuatro años.

 “Fuera Petro”, esculpieron en las urnas millones de colombianos, que anhelan reinstalar la Constitución del 91, los tres poderes, la democracia, las libertades, el progreso, el desarrollo y el bienestar nacional.

El país y su población necesitaban salir de la hecatombe, la calamidad y el infortunio que introdujeron el fraude, el engaño y la trampa.

Luminosos rayos nos han arropado para llevarnos a la concordia, seguridad y tolerancia con los adversarios y quienes se disputaban las mayorías electorales. Aguachica fue el escenario que en donde empezó y se multiplicó un acuerdo para llevarnos a un consenso, armonía paz que de inmediato fueron acogidos por la Defensoría, la Misión de Observación Electoral, los gremios, los líderes políticos y la Iglesia Católica que ofreció una Gran Vigilia de oración por Colombia.

Creció, creció y creció así un movimiento de reflexión nacional, que amparó unas elecciones limpias, bien recibidas y respetadas, con 4 años de paz, bonanza, desarrollo y prosperidad.

La profunda oscuridad, se transformó en infinita claridad, como las pregona el aforismo oriental, y encargó de ello al jefe de Estado Abelardo De la Espriella y a su vicepresidente José Manuel Restrepo.

El cataclismo, caos y ruina de Petro, que nos dejó sin salud, paz, justicia y más de cien plagas de Egipto, son historia que atormentarán a Cepeda, que cayó al laberinto que le edificó Petro.

El nuevo presidente advirtió que será el mandatario de todos los colombianos, hayan votado por él o por su adversario. Se compromete con una verdadera unidad nacional, sin vencedores ni vencidos, sin corrupción ni politiquería, sin desempleo, sin mingas desorientadas, sin secuestros, extorsiones ni inseguridad.

Es un verdadero y brillante despertar, que alejará las tarimas llenas de bandidos asistiendo a las peroratas del presidente, del dominio del narcotráfico que nos ha convertido en los principales productores de coca, de las falsas promesas de paz de narcos y guerrilleros, de la proliferación de exguerrilleros del M19 en cargos oficiales, de eliminar títulos al cuerpo diplomático, la suspensión de órdenes de captura a guerrilleros y de todas las fechorías que introdujo.

Recuperaremos a Ecopetrol y el fracking, la exploración y explotación de hidrocarburos, abaratando el precio de los combustibles. Será mucho el trabajo, para recuperar la economía.

Tampoco podrán amenazarnos con estallidos sociales y primeras líneas que maneja Gustavo Bolívar, porque habrá autoridad firme y justiciera, con unas Fuerzas Militares recuperadas del desprestigio al que las llevó Petro, quien entregó la seguridad nacional a los grupos guerrilleros.

Queda tanto por enderezar, que el nuevo mandatario no tendrá descanso, ni ausencias permanentes como las de Petro.

Bienvenidos a la claridad de esta nueva Colombia, ¡Patria grandiosa, próspera, segura, tolerante, confiada, respetuosa, y en paz!

BLANCO: Messi es el máximo goleador de todos los mundiales. Sus hinchas están de celebración.

NEGRO: “Petro es el culpable de la derrota del tal progresismo”, dice la representante Juvinao, quien descalificó los discursos polarizantes y el incumplimiento de las preocupaciones ciudadanas.

*Periodista

Articulos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Ultimos articulos