Es la primera vez que México gana los tres partidos de la fase de grupos de un Mundial. La racha perfecta la selló este miércoles con goleada 3-0 ante República Checa en un estadio Azteca eufórico.
Como líder del Grupo A con pleno de 9 puntos, se enfrentará a uno de los mejores terceros en los dieciseisavos, aún por definir.
Logrado el objetivo mundialista de mínimos, con brillantez, México está más cerca de su gran meta: ganar por primera vez cinco partidos en el torneo, lo que en esta edición significaría llegar a cuartos de final, una barrera que nunca superó el Tri.
«La selección va a llegar mínimo a una semifinal, creo que vale la pena el esfuerzo colectivo, la está haciendo bien», dijo a la AFP Pedro Becerra, empresario de 25 años, en la salida del Azteca.
El juego significó además el regreso del portero Guillermo «Memo» Ochoa, que entró en sustitución del titular, José Rangel, faltando 13 minutos para el final del tiempo reglamentario: ese es precisamente el dorsal del veterano arquero, que participa en su sexto Mundial con el Tri.
«¡Memo, Memo!», gritaron más de 80.000 aficionados cuando cuando entró al campo con lágrimas en los ojos y besó los postes del arco al finalizar el partido.
Sus compañeros luego lo cargaron y mantearon en celebración.
«Nada más palabras agradecimiento con la gente, con los compañeros, con el entrenador, por dejarme vivir este último momento», dijo el portero de 40 años, que sumó su sexto mundial en activo con el Tricolor, un récord que comparte con los astros Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
– Sueño de gol –
«No fue un partido perfecto aunque después nos acomodamos», analizó el seleccionador Javier Aguirre en la rueda de prensa. «Hubo un abucheo y en verdad el equipo ahí mostró que hay una fuerza mental».
El primer tiempo transcurrió de hecho sin brillo, con un México a la ofensiva pero ineficaz. Fue ahí que se coló también un canto homofóbico por el que su país ya antes fue sancionado por la FIFA: el grito de «puto», una forma despectiva de referirse a los homosexuales y ya recurrente en los cotejos del Tri.
La charla en el vestuario rindió frutos. Los de casa abordaron la segunda parte con nuevos bríos y la determinación de imponerse a un seleccionado checo dubitativo y estéril.
Fue en los 55 minutos que el joven lateral Mateo Chávez, de 22 años, protagonizó una soberbia carrera desde el mediocampo por el flanco derecho que culminó con un imparable misil cruzado imposible de atajar.
«Sabía que podía tener una oportunidad de jugar, pues soñaba con eso», explicó el joven. «Soñaba con dar una asistencia, con escuchar sobre todo un grito de gol, no me importaba de quien fuera».
El segundo de los mexicanos llegó en jugada colectiva. Jorge Sánchez penetró hasta el área checa dejando en el camino al portero Kovar. Con la meta desprotegida y el balón suelto frente al arco, el atacante Julián Quiñones lo empujó hasta el fondo a los 61 minutos.
Ya en tiempo adicional (90+4), el tricolor coronó con otra acción conjunta que fue cerrada con maestría por el mediocampista de origen español Álvaro Fidalgo.
– «Potencial» –
El ‘fan fest’ en la plaza central del Zócalo y el tradicional Ángel de la Reforma en el paseo Reforma estaban a reventar con todo y la lluvia que cayó en esa zona durante la transmisión.
La alcaldesa de Ciudad de México, Clara Brugada, estimó que más de 800.000 personas se congregaron frente al Ángel para celebrar.
«Tenemos potencial para algo chingón (fantástico)», dijo Ángel Padilla, de 18 años, en la fiesta callejera.
«Es impresionante de que estamos tres de tres (victorias) en la fase de grupos», expresó por su parte Brandon Cortés, de 25 años, que sostiene una figura de plástico de la Copa del Mundo.
México, México | AFP |

