El nuevo presidente de Colombia, según el preconteo conocido este domingo, Abelardo de la Espriella, llegó a la política como un outsider, tras una larga trayectoria como abogado penalista y empresario. Basó su campaña en una propuesta de 13 puntos que gira alrededor de la seguridad, la austeridad fiscal y el crecimiento económico.
Uno de los pilares de su gobierno será la política de seguridad. El presidente electo ha anunciado que pondrá fin a la estrategia de Paz Total impulsada por Gustavo Petro, al considerar que no produjo los resultados esperados.
Su programa contempla fortalecer las Fuerzas Militares y la Policía, aumentar las capacidades de inteligencia y avanzar en la judicialización de estructuras criminales.
En materia de lucha contra el narcotráfico, propone erradicar 330.000 hectáreas de cultivos de coca mediante fumigación aérea y reforzar la erradicación manual. También plantea perseguir las finanzas de las organizaciones ilegales y recuperar el control territorial en las regiones con presencia de grupos armados.
Su agenda anticorrupción incluye una renovación de las cúpulas directivas de varias entidades estatales, empezando por Ecopetrol, así como la creación de un Bloque de Búsqueda contra la Corrupción bajo coordinación directa de la Presidencia.
Además, propone una reforma a la contratación pública y proyecta que, hacia 2030, todos los procesos contractuales del Estado se realicen mediante tecnología blockchain para garantizar la trazabilidad de los recursos.
En salud, De la Espriella plantea un plan de choque que contempla una inyección de $10 billones al sistema, acompañada de revisiones trimestrales de la Unidad de Pago por Capitación (UPC). Los recursos, según su propuesta, buscarán mejorar el flujo financiero hacia las IPS, fortalecer la red hospitalaria y dignificar las condiciones del personal médico.
En el frente económico, el nuevo mandatario propone reducir el tamaño del Estado en la menos una cuarta parte y alcanzar un superávit fiscal primario mediante un ajuste cercano a los $70 billones. Su programa defiende una menor carga tributaria y una mayor participación del sector privado en la economía.
La política energética será otro de los ejes de su administración. El presidente electo ha manifestado su intención de reactivar la exploración y explotación de petróleo y gas, argumentando que estos sectores son fundamentales para la estabilidad fiscal, la seguridad energética y la atracción de inversión.
Con este programa, De la Espriella asumirá la Presidencia luego de una campaña marcada por un discurso de mano dura, defensa de valores conservadores y promesas de reducción del aparato estatal, una fórmula con la que logró consolidar una de las victorias más estrechas registradas en las últimas elecciones presidenciales./Colprensa

