Un informe de la Superintendencia de Servicios reconoce que la caída de reservas de gas en el país y la necesidad de importarlo cada vez en mayor medida, ha llevado a un aumento preocupante en los precios que se pagan en Colombia por el combustible.
«El agotamiento de las reservas probadas y la caída del factor de autosuficiencia a niveles
críticos (5.9 años en 2024) han estado acompañadas con un alza estructural en el precio del
gas (menos de 3 USD/MBTU en 2017 a más de 10 USD/MBTU en 2024)», dice el informe.
Y agrega: «Esta nueva realidad, evidenciada por el crecimiento exponencial de las importaciones y el uso intensivo de la terminal SPEC LNG durante fenómenos climáticos como El Niño, ha vinculado el equilibrio energético del país a la volatilidad de los precios internacionales».
El informe sostiene que a raíz de esta situación hay distorsiones en el mercado de gas natural que impactan de forma directa a los usuarios residenciales y de pequeñas y medianas empresas: los precios internos superan en un 199 % el índice Henry Hub, que es el principal punto de distribución de gas natural en Estados Unidos y referente internacional en materia de precios de este combustible.
El análisis realizado por la entidad evidenció que, a pesar de que el mercado opera bajo esquemas de libertad vigilada, la negociación bilateral y las referencias al costo del gas importado determinan el valor de la molécula, sin que en la mayoría de los casos se incorporen criterios de costo-eficiencia asociados a los costos reales de inversión y producción nacional.
“La Superservicios identificó que los precios en el mercado secundario superan sistemáticamente los del mercado primario. Ello revela que son los usuarios más vulnerables quienes absorben las señales de escasez del mercado mayorista”, alertó el superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán.
Durán indicó que durante el 2026, los contratos interrumpibles en el mercado secundario alcanzaron un precio promedio de 13,08 USD/MBTU y los firmes de 10,73 USD/MBTU, frente a 8,06 y 8,60 USD/MBTU respectivamente en el mercado primario.
Ante esta situación el superintendente reiteró la necesidad de que el país plantee cambios de ley y regulatorios con el objetivo de avanzar hacia un modelo con más equidad y protección de los usuarios.
Cómo otra medida, el ente de control informó que se realizará seguimiento específico a la evolución del diferencial de precios entre los mercados primario, secundario y minorista, el funcionamiento de los mecanismos de formación de precios utilizados por los agentes productores, la operación y los márgenes financieros de los comercializadores en el mercado secundario, y la evolución de la contratación bajo modalidades interrumpibles y su impacto sobre la estabilidad y continuidad del suministro para los usuarios finales.
Junto a estas acciones, la Superservicios prepara un paquete de recomendaciones regulatorias ante la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y las entidades competentes del sector con el objetivo de proteger a los usuarios frente a las dinámicas propias de estos mercados.
/Colprensa.

