Dos nuevos megaviveros para los proyectos de reforestación

Cada megavivero tiene capacidad de producir más de 15.000 plántulas al año, incluyendo especies maderables y frutales destinadas a procesos de reforestación y recuperación de ecosistemas en el territorio.

Las infraestructuras fueron entregadas a Corpamag como compensación ambiental, con participación de autoridades, instituciones educativas y comunidades, quienes harán parte de la operación y sostenibilidad de estos espacios productivos.

Con la entrada en operación de dos megaviveros autosostenibles, se refuerzan las estrategias de recuperación ambiental en el departamento del Magdalena, en el marco de acciones orientadas a la restauración de ecosistemas y la conservación de la biodiversidad.

Las infraestructuras fueron entregadas a la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) como parte del cumplimiento de obligaciones de compensación ambiental. En el proceso participaron autoridades locales, instituciones educativas y comunidades de las zonas beneficiadas, quienes también harán parte de su funcionamiento y sostenibilidad.

Cada uno de los megaviveros tiene la capacidad de producir más de 15.000 plántulas al año. Estas incluyen especies maderables y frutales seleccionadas con base en las condiciones del territorio y en las necesidades de los programas de reforestación, recuperación de suelos y fortalecimiento de coberturas vegetales.

Uno de los megaviveros fue instalado en el corregimiento de Barro Blanco, en jurisdicción del municipio de Santa Ana, dentro de la Institución Educativa Barro Blanco. El segundo se ubica en el corregimiento de Peñoncito, en el municipio de San Zenón, en la Institución Educativa Tomás Herrera Cantillo, espacios que servirán como puntos de producción y formación.

Además de su función productiva, estos escenarios están diseñados para operar como espacios de aprendizaje. En ellos se desarrollarán actividades pedagógicas relacionadas con la educación ambiental, el manejo de viveros, la propagación de especies y el cuidado de los recursos naturales, con la participación de estudiantes, docentes y miembros de la comunidad.

Los megaviveros cuentan con áreas destinadas a la germinación de semillas, zonas de crecimiento de plántulas, espacios de acopio de insumos y reservorios de agua para el riego. También disponen de estructuras bioclimáticas desmontables que permiten su adaptación a las condiciones climáticas del Caribe colombiano, facilitando la ventilación y la regulación de la temperatura.

Adicionalmente, las instalaciones incorporan sistemas de energía solar fotovoltaica, los cuales suministran energía para el funcionamiento de los equipos internos. Este componente permite reducir la dependencia de fuentes convencionales y garantizar la operación continua en zonas con limitaciones de acceso a redes eléctricas.

La producción de plántulas estará destinada a proyectos de reforestación en áreas rurales y urbanas, así como a iniciativas de infraestructura verde, recuperación de ecosistemas degradados y programas comunitarios. También se contempla su uso en procesos de educación ambiental y en actividades productivas lideradas por las comunidades.

Durante la implementación de los megaviveros se realizaron jornadas de formación dirigidas a estudiantes y docentes, enfocadas en temas como sostenibilidad, producción agropecuaria, manejo de especies y prácticas ambientales. Estas actividades buscan fortalecer las capacidades locales para la gestión y aprovechamiento de estos espacios.

Las autoridades ambientales indicaron que se realizará seguimiento al funcionamiento de los megaviveros y a los procesos de producción, con el fin de garantizar el cumplimiento de los objetivos establecidos dentro de los programas de compensación y restauración ambiental en el departamento.

Articulos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Ultimos articulos