El club capitalino tenía previsto disputar el partido en el Estadio Nemesio Camacho El Campín, pero las autoridades distritales descartaron esa posibilidad.
La serie entre Inter de Bogotá y Atlético Nacional por los cuartos de final de la Liga comenzó a calentarse antes de rodar el balón. A pocos días del compromiso, el encuentro todavía no tiene estadio definido, situación que ha generado preocupación entre dirigentes, autoridades y aficionados.
Inicialmente, el club capitalino tenía previsto disputar el partido en el Estadio Nemesio Camacho El Campín, pero las autoridades distritales descartaron esa posibilidad debido a los operativos especiales requeridos por la celebración del Día de las Madres, una fecha considerada de alta complejidad en materia de seguridad.
Tras la negativa de El Campín, apareció como alternativa el Estadio Metropolitano de Techo. Sin embargo, las autoridades condicionaron el desarrollo del encuentro a que se juegue sin presencia de hinchada visitante, algo que no cayó bien en la dirigencia de Inter de Bogotá.
El club considera que la presencia masiva de seguidores de Atlético Nacional en la capital representa un ingreso económico importante para la serie, especialmente por concepto de taquilla. Por ello, decidió acudir a la Dimayor y a la Federación Colombiana de Fútbol buscando respaldo frente a las restricciones impuestas.
En un comunicado oficial, la institución confirmó que aún no existe una sede definida para el compromiso y que la información sobre boletería será anunciada oportunamente.
Mientras continúan las conversaciones entre autoridades locales, Dimayor y administradores de escenarios deportivos, ciudades como Tunja y Villavicencio aparecen como alternativas para albergar el duelo.
La incertidumbre crece y el reloj avanza. Por ahora, el partido sigue programado, pero todavía no hay certeza sobre el escenario donde se disputará uno de los cruces más atractivos de los playoffs del fútbol colombiano. / COLPRENSA

