La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) hizo un balance del proyecto financiado por la Unión Europea y del Gobierno de Alemania, a través de Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), que llegó a su fin esta semana.
El Tribunal de Paz destacó que el proyecto fortaleció la labor de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas en materia de «análisis de casos» y frente a las decisiones sobre la situación jurídica de personas inmiscuidas en crímenes, pero no considerada sus máximos responsables.
Ese apoyo le permitió a esa Sala «resolver la situación jurídica de 568 comparecientes en el marco de la Ruta No Sancionatoria».
En el caso de la Sala de Amnistía o Indulto la iniciativa contribuyó con su «fortalecimiento técnico» para dar «trámite y respuesta a solicitudes de comparecientes», razón por la cual se emitieron 1.180 respuestas que condujeron a que se resolviera la situación jurídica de actores armados pero no inmersos en crímenes de guerra.
También contribuyó al proceso investigativo de la Jurisdicción en al menos cuatro casos (los casos 02, 04, 05 y 11) sobre violencias de género y sexual, lo que permitió que se informara de los avances a 2.500 víctimas individuales y 30 colectivas.
El presidente de la JEP, magistrado Alejandro Ramelli, sostuvo que “el apoyo de la Unión Europea y de la Cooperación Alemana ha sido fundamental para el avance del trabajo de la Jurisdicción”.
Mientras que François Roudié, embajador de la Unión Europea, aseguró que «apoyar a la JEP significa contribuir a consolidar la confianza en las instituciones y avanzar hacia una paz duradera en Colombia”.
BOGOTÁ, (Colprensa).

