*Habitantes del barrio La Bolivariana, aseguran que el daño más grave se centra a la altura de la manzana 0. Mientras la Alcaldía de Santa Marta ya hizo presencia, la Essmar aún no entrega una solución definitiva.
Lo que inició como una fuga de agua terminó convirtiéndose en una problemática estructural y sanitaria que hoy tiene en alerta a los residentes del barrio La Bolivariana de esta capital.
Durante dos años, la comunidad ha elevado llamados, solicitudes y derechos de petición ante Essmar E.S.P., advirtiendo sobre daños en la línea troncal 20 del acueducto, ubicada en la manzana 0 del sector.
De acuerdo con lo manifestado por el presidente de la Junta de Acción Comunal, Carlos Julio Campanella a HOY DIARIO DEL MAGDALENA, en el año 2024, las denuncias se formalizaron, a través de derechos de petición, alertando sobre filtraciones que ya afectaban viviendas y la calidad del servicio a los moradores.
La comunidad asegura que no ha recibido una solución de fondo. Las respuestas se limitaron a trámites administrativos sin intervención integral, lo que, según la Junta de Acción Comunal, podría configurar un silencio administrativo. Hoy, la problemática continúa. De las ocho viviendas afectadas, solo dos han sido intervenidas, mientras las demás siguen presentando filtraciones constantes.
“Nos preocupa que esto termine socavando el terreno. Aquí no estamos hablando solo de humedad, estamos hablando del riesgo de que las casas se vean comprometidas, seguimos radicando documentos y pidiendo soluciones, pero no hemos tenido una respuesta efectiva. Solo han intervenido dos viviendas y el resto seguimos igual”, precisó Carlos Julio Campanella, presidente de la Junta de Acción Comunal de La Bolivariana.
ALERTA POR DENGUE
A la situación se suma ahora una alerta sanitaria. La acumulación de agua, producto de las fugas ha generado criaderos de mosquitos, lo que, según la comunidad, ya ha provocado casos de dengue en el sector.
Frente a esta situación, la Alcaldía de Santa Marta, a través de la Secretaría de Salud, atendió el llamado ciudadano, hizo presencia en el barrio y realizó toma de muestras para evaluar el riesgo.
Sin embargo, los habitantes insisten en que la solución de fondo depende de la reparación de la tubería, ya que las filtraciones continúan activas.
“Ya tenemos terrazas a punto de derrumbarse, daños en locales comerciales, y familias que han tenido que salir de su casa por este problema. El llamado respetuoso nuevamente es a la empresa Essmar para que atienda la situación antes que ocurra una tragedia”, concluyó Campanella.

