En el departamento del Magdalena, donde los ríos y complejos cenagosos son eje de la vida social, cultural y económica, la gestión integral del recurso hídrico se consolida como una prioridad para garantizar la sostenibilidad del territorio y el bienestar de sus comunidades.
Desde este contexto, y más allá de su carácter técnico, el Plan de Ordenación y Manejo de Cuencas Hidrográficas (POMCA), se consolida como una herramienta fundamental para orientar el desarrollo sostenible del territorio, dado que permite comprender las dinámicas propias de cada cuenca y establecer acciones que integran la protección ambiental con el bienestar social.
Su implementación ha permitido identificar problemáticas como la contaminación de fuentes hídricas, la deforestación, la erosión y el uso inadecuado del suelo. No obstante, uno de sus principales aportes radica en la construcción colectiva de soluciones, donde la participación de las comunidades es fundamental.
Uno de los pilares del POMCA es justamente la participación ciudadana, ya que, a través de los Consejos de Cuenca, las comunidades tienen la oportunidad de incidir en la toma de decisiones sobre el uso y manejo de los recursos naturales, fortaleciendo la gobernanza del agua en el territorio.
“Nuestro rol como consejeros es fundamental porque permite articular las necesidades del territorio con las acciones institucionales”, afirmó Eric Jiménez, Consejero de Cuenca Bajo César y Ciénaga de Zapatosa -El Banco, Magdalena
Cabe resaltar que, la implementación de estos planes también ha contribuido al fortalecimiento de la seguridad hídrica, aspecto vital en una región donde el agua es fuente de vida y sustento económico.
Lo anterior se menciona haciendo hincapié en que las actividades como la pesca y los cultivos dependen directamente del equilibrio de las cuencas y de la conservación de sus ecosistemas.
En este proceso la Corporación Autónoma Regional del Magdalena -Corpamag- ha liderado la implementación de los POMCA, articulando esfuerzos con actores institucionales, comunidades y sectores productivos. Esta labor ha permitido avanzar en la planificación ordenada de las cuencas, priorizando la protección de ecosistemas estratégicos y el bienestar de la población.
De manera complementaria, CORPAMAG ha promovido espacios de educación ambiental, capacitación y diálogo comunitario, facilitando que las comunidades comprendan mejor su entorno y asuman un rol activo en su conservación.
Desde los Consejos de Cuenca, los líderes comunitarios destacan la importancia de estos procesos participativos. “Los POMCA nos permiten ser parte de las decisiones sobre nuestro territorio y aportar desde nuestra experiencia”, señaló, Tomás Leiva, Consejero de Cuenca -Plato, Magdalena Asimismo, aseguró que, estos planes ayudan a mejorar el uso del agua y a cuidar los recursos que sostienen nuestras actividades diarias.
Es importante mencionar que, cada jornada de capacitación, encuentro comunitario y acción implementada reflejan avances en la construcción de una cultura ambiental más consciente, donde la sostenibilidad se convierte en una práctica cotidiana.
Cuidar las cuencas no es solo cuidar el agua, es cuidar la biodiversidad; ordenar el territorio y garantizar el bienestar de las comunidades.

