Además de recuperar 506 hectáreas vinculadas al conflicto, autoridades formalizaron la entrega de tierras en Santa Ana, garantizando el retorno de familias campesinas.
Predios asociados al paramilitarismo y al narcotráfico en municipios como Plato y Sabanas de San Ángel fueron recuperados por el Estado, tras años de despojo y violencia en el territorio.
La Agencia Nacional de Tierras anunció la recuperación de 506 hectáreas en el departamento del Magdalena, correspondientes a siete predios ubicados en Plato y Sabanas de San Ángel, que estuvieron vinculados a estructuras del paramilitarismo y el narcotráfico.
Según la entidad, estos terrenos hicieron parte de procesos de despojo y concentración de la propiedad rural asociados a actores armados ilegales. En estas zonas confluyeron prácticas de violencia, economías ilícitas y control territorial, lo que generó desplazamientos forzados, pérdida de medios de subsistencia y afectaciones sostenidas a comunidades campesinas durante los periodos más críticos del conflicto armado.
Uno de los casos más representativos corresponde al predio La Isla, cuya cadena de titularidad evidencia transferencias relacionadas con una empresa vinculada al entorno familiar de Rodrigo Tovar Pupo. Este bien fue objeto de medidas judiciales y posteriormente se registró su transferencia de dominio mediante enajenación temprana a la Unidad para las Víctimas, como parte de los procesos institucionales orientados a su recuperación.
El asesor de la Dirección General, Javier Esteban Marín Gallego, explicó que los predios serán destinados a la implementación de la Reforma Agraria, con el propósito de facilitar el acceso a la tierra a familias campesinas y promover su uso productivo en el territorio.
Otros predios como Moyero y El Playón, así como varios lotes de terreno, registran antecedentes asociados a José María Barrera Ortiz, quien consolidó poder territorial mediante la articulación entre economías ilícitas y estructuras paramilitares en el sur del departamento. Entre 2019 y 2021, la Sociedad de Activos Especiales realizó el depósito provisional de estos bienes, y en 2025 se efectuó la anotación de autorización de enajenación temprana.
Para el coordinador en el Caribe, Damián Marañón Romero, la recuperación de estos siete predios representa un avance en la implementación de políticas de Reforma Agraria y reparación integral. Según indicó, estas acciones permiten que tierras que fueron escenario de violencia sean destinadas a proyectos productivos campesinos y al fortalecimiento del tejido social rural.
ENTREGA DE TIERRAS EN SANTA ANA
En el marco de este proceso, también se formalizó la recuperación y entrega de 26 hectáreas del predio Sinaí, ubicado en Santa Ana. Este terreno había sido adquirido mediante compra voluntaria, pero posteriormente fue ocupado de manera irregular por un hijo del antiguo propietario, quien desalojó a tres familias campesinas beneficiarias vinculadas a la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos.
La intervención institucional permitió restituir el uso legítimo de estas tierras, garantizar el retorno de las familias afectadas y asegurar la continuidad de sus actividades productivas. Además, se reafirmó el principio de seguridad jurídica sobre los predios adjudicados en el marco de la Reforma Agraria.
El asesor Javier Santiago Velásquez explicó que la ocupación indebida desconocía el alcance de la negociación inicial, la cual comprendía la totalidad del predio, equivalente a 604 hectáreas. Esta situación obligó a adelantar acciones administrativas para recuperar el dominio efectivo de las 26 hectáreas en disputa.
Por su parte, el beneficiario Jhon Wilson López Rincón destacó que la entrega representa una oportunidad para el sustento de las familias campesinas y el desarrollo de proyectos productivos en el campo.
Estas acciones se desarrollan en un contexto histórico de desigualdad en la tenencia de la tierra en el Magdalena, donde durante décadas han convergido conflictos agrarios, ocupaciones campesinas y dinámicas de violencia que han impactado de manera directa a las comunidades rurales.

