Organizaciones eclesiales y sociales compartieron experiencias y líneas de trabajo para avanzar en una transición energética basada en justicia
La Iglesia Católica presentó en esta ciudad una serie de propuestas de transición energética justa, resaltando fortalecimiento de servicios eléctricos, educación, comunicación y participación social.
Representantes de la Iglesia Católica, organizaciones de fe y redes territoriales se reunieron en Santa Marta para presentar propuestas orientadas a impulsar una transición energética justa, en el marco de la Primera Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, realizada entre el 24 y el 29 de abril de 2026. El espacio permitió intercambiar experiencias, consolidar planteamientos comunes y abordar alternativas frente a la crisis climática desde una perspectiva regional.
La jornada fue liderada por entidades como Cáritas Colombiana, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño – Celam, la Red Iglesias y Minería y el Movimiento Laudato Sí, quienes presentaron líneas de trabajo orientadas a fortalecer procesos de transición energética con enfoque territorial. Estas organizaciones expusieron avances, iniciativas en curso y experiencias desarrolladas en comunidades de América Latina vinculadas a temas ambientales y energéticos.
Durante el espacio, que incluyó una rueda de prensa con medios locales, regionales y nacionales, se expusieron propuestas construidas junto a redes de ecología integral y organizaciones como la Repam (Red Eclesial Panamazónica). Estas iniciativas plantean la necesidad de avanzar hacia modelos basados en la soberanía alimentaria, hídrica, energética y económica en los territorios, incorporando la participación de comunidades locales en la toma de decisiones.
Voceros de la iglesia catòlica indicaron que la transición energética no solo debe entenderse desde lo técnico, sino también desde dimensiones morales, sociales y espirituales, resaltando el papel de la Iglesia como articuladora entre las comunidades y los escenarios globales. En el encuentro participaron Isabel Pereira; José Domingo Ulloa; Juan Carlos Barreto; José Mario Bacci Trespalacios; y Ximena Lombana, quienes intervinieron en distintos espacios del evento.
En las intervenciones se destacó la relación entre crisis climática, conflictos sociales y modelos extractivos, señalando que la transición debe estar vinculada a procesos de paz y justicia territorial. Asimismo, se mencionó la necesidad de analizar los impactos de nuevas dinámicas extractivas, como la expansión minera, en los territorios donde se desarrollan estas actividades.
Los participantes también plantearon la necesidad de fortalecer mecanismos de control, seguimiento y responsabilidad sobre empresas e inversionistas, así como garantizar procesos de consulta previa, libre e informada con comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas. De igual forma, se propuso reconocer a los territorios como sujetos de derechos y aplicar el principio de precaución en proyectos de alto impacto ambiental.
En el marco del encuentro se anunció la consolidación de alianzas entre redes eclesiales de América Latina, enfocadas en la defensa del agua y la protección de líderes sociales. En ese contexto, se reiteró el llamado al cumplimiento del Acuerdo de Escazú como herramienta para garantizar la protección de defensores ambientales y fortalecer la participación ciudadana en asuntos ambientales.
De manera complementaria, una coalición interreligiosa informó sobre la firma de un llamado conjunto para respaldar un tratado de no proliferación de combustibles fósiles, suscrito por diversas organizaciones de fe del sur global. Este proceso busca incidir en escenarios internacionales mediante la articulación de propuestas construidas desde los territorios y las comunidades.
La actividad se desarrolló en el Colegio Diocesano San José y contó con la participación de diversos actores comprometidos con la construcción de alternativas frente al cambio climático en América Latina. Las conclusiones del encuentro serán llevadas a espacios de incidencia internacional y a procesos de articulación con la sociedad civil y organizaciones territoriales.

