La esposa, Jenny Ortega de León, junto a sus dos hijos, Juan Ángel Puente Ortega y Gabriela Sofía Puente Ortega, dieron inicio a la velatón, en la que se celebró un rosario y posteriormente una oración de fe por la pronta recuperación de José Luis Puente Sobrino.
Familiares y amigos oraron por su estado de salud el cual continúa siendo delicado.

En medio de un ambiente cargado de fe, lágrimas y esperanza, familiares, amigos, colegas y ciudadanos se congregaron la noche de este martes en las afueras de la Clínica Bahía para participar en una emotiva velatón en apoyo al reportero gráfico judicial José Luis Puente Sobrino, quien permanece luchando por su vida tras sufrir un grave accidente de tránsito.
Con velas encendidas y oraciones al unísono, la comunidad samaria se volcó a acompañar a la familia del comunicador, en una muestra de solidaridad que reflejó el cariño y respeto que se ha ganado a lo largo de su trayectoria. El silencio, interrumpido solo por plegarias y palabras de aliento, marcó una noche en la que la esperanza se convirtió en el principal sostén de quienes claman por su recuperación.

El accidente ocurrió el pasado Sábado de Gloria sobre la Troncal del Caribe, a la altura de la estación de servicio Zuca, donde Puente Sobrino fue arrollado por un vehículo tipo taxi, en circunstancias que aún son materia de investigación por parte de las autoridades. Desde entonces, permanece bajo estricta supervisión médica en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde su estado de salud continúa siendo delicado.
´MI PAPÁ ESTÁ SEDADO´ DICE GABRIELA PUENTE
En medio de la incertidumbre, su hija, Gabriela Puente, entregó detalles del más reciente informe médico, describiendo con entereza el complejo estado de salud de su padre y aferrándose a cada señal de mejoría como un rayo de esperanza. “Mi papá está ahora mismo bajo sedación. No es un coma como tal, pero es una sedación fuerte. Nos dijeron que todavía tiene su sentido de la escucha activo”, expresó.

La joven relató que los médicos le explicaron la función de un drenaje instalado en el cerebro, el cual permite monitorear el comportamiento del sangrado y determinar si es necesaria una intervención quirúrgica. “Ese tubito no es para sacar la sangre como tal, sino que funciona como un indicador. Si se llena o se observa presencia de sangre, determina si hay que intervenir quirúrgicamente o no”, indicó.
Según el último parte médico conocido por la familia, el sangrado que presenta actualmente no requiere, por ahora, una cirugía, lo que representa un leve alivio en medio del difícil panorama. “Gracias a Dios, en este momento no presenta necesidad de una intervención quirúrgica. Hay que esperar la evolución”, agregó Gabriela.
Asimismo, explicó que las tomografías no se realizan de manera diaria, sino dependiendo de los cambios en los signos vitales del paciente, los cuales, hasta el momento, se mantienen estables. “Por ahora mi papá tiene signos vitales estables. Está respondiendo a nivel sensorial. Del lado izquierdo los movimientos son muy bajos, pero los tiene; el lado derecho está bien, gracias a Dios”, detalló.

La afectación cerebral, según lo explicado por los especialistas, se encuentra en el lado derecho, lo que incide directamente en la movilidad del lado izquierdo del cuerpo. No obstante, el equipo médico mantiene un tratamiento enfocado en controlar el sangrado y reducir la cantidad de sangre acumulada en zonas específicas del cerebro. “El medicamento que le están colocando es para reducir la sangre en las zonas afectadas. Ahora todo es esperar”, puntualizó.

Mientras tanto, en las afueras de la Clínica Bahía, las velas encendidas se convirtieron en símbolo de vida, resistencia y fe. Cada luz representaba una oración, un deseo y una esperanza por la recuperación de un hombre que ha dedicado su vida a informar. La jornada dejó en evidencia el respaldo de la comunidad hacia José Luis Puente Sobrino y su familia, quienes continúan aferrados a la fe y a la evolución médica, a la espera de noticias alentadoras en las próximas horas.

