La reciente desarticulación de una red transnacional de narcotráfico volvió a poner a Santa Marta en el radar de las autoridades como uno de los puntos estratégicos utilizados para el envío de cocaína hacia Estados Unidos.
En una operación conjunta entre la Fiscalía General de la Nación, la Dijín y la agencia estadounidense DEA, fueron capturados tres presuntos integrantes de esta estructura criminal señalada de mover cargamentos de droga mediante veleros y contenedores marítimos.
Según la investigación, la organización utilizaba corredores controlados por grupos armados ilegales como el Clan del Golfo y el ELN, lo que les permitía movilizar la cocaína desde zonas de producción hasta puertos clave del Caribe colombiano, entre ellos Santa Marta, además de Cartagena y Barranquilla.
Las autoridades advierten que el uso de Santa Marta dentro de esta red no es casual. Su posición geográfica privilegiada, su dinámica portuaria y el constante flujo de carga internacional la convierten en un punto atractivo para estas organizaciones, que buscan camuflar los estupefacientes entre mercancías legales.
De acuerdo con el expediente, los capturados —requeridos por una corte del Distrito Sur de Florida— habrían coordinado envíos de droga hacia Estados Unidos mediante sofisticados mecanismos logísticos. Entre ellos, el uso de billetes marcados como “tokens” para verificar la entrega de cargamentos y garantizar el retorno del dinero producto del narcotráfico.

