El terreno cedió repentinamente en la urbanización Villa de Alejandría, dejando varias viviendas en riesgo y generando preocupación entre los residentes del sector.
El alcalde Carlos Pinedo Cuello debió acudir al lugar y explicarle a la gente hasta dónde llega la responsabilidad del Distrito en el caso que están viviendo.

Momentos de tensión y preocupación se vivieron entre los residentes de la urbanización Villa de Alejandría, en Santa Marta, luego de que una parte del terreno cediera repentinamente, provocando el colapso de una terraza dejando varias viviendas al borde un enorme hueco
La emergencia se registró en la manzana G del sector, donde según reportes de la comunidad, el suelo se desplomó de manera inesperada, generando un fuerte estruendo que alertó a los vecinos. Tras el incidente, los habitantes salieron de sus viviendas para verificar lo ocurrido y se encontraron con una escena que calificaron como alarmante, el terreno fracturado, estructuras comprometidas y una vivienda ubicada peligrosamente cerca del borde del socavón.
De acuerdo con las primeras versiones, la situación estaría relacionada con una posible fuga en una obra de alcantarillado que se ejecuta en el sector, lo que habría habilitado el suelo hasta provocar el colapso del terreno.

PRESENCIA DEL ALCALDE
Ante la gravedad de la situación, el Alcalde Carlos Pinedo Cuello, se trasladó hasta el lugar para conocer de primera mano lo ocurrido y dialogar con los habitantes afectados por la emergencia.
Durante su visita, el mandatario sostuvo una socialización con la comunidad del barrio, en la que explicó que la obra de alcantarillado señalada por los residentes no corresponde a proyectos ejecutados durante su administración, asegurando que no tenía conocimiento previo de los trabajos que se habrían realizó en ese punto.
La historia de la irregular obra corre por cuenta de la Essmar que la dejó en estado de abandono como la mayoría de sus obras a medio pelo que hace en la ciudad. El enorme socavón hoy pone en riesgo la integridad de las viviendas de un amplio sector del barrio.

El alcalde Pinedo se comprometió con la comunidad a un proceso de verificación para determinar quién ejecutó los trabajos y cuáles fueron las condiciones técnicas en las que se realizaron.
Mientras tanto, organismos de emergencia y personal técnico se presentarán en la zona lo más pronto posible para evaluar el estado del terreno y el nivel de riesgo para las viviendas cercanas, con el objetivo de tomar las medidas necesarias para permitir garantizar la seguridad de las familias que residen en el sector.
La comunidad por su parte, mantiene la preocupación ante la posibilidad de que el terreno continúe cediendo, por lo que espera que las autoridades competentes adelanten las investigaciones correspondientes y definan las acciones que permitan estabilizar la zona afectada.
El caso ha encendido nuevamente las alertas sobre la necesidad de una supervisión rigurosa en las obras de infraestructura que se ejecutan en la ciudad, especialmente aquellas relacionadas con redes de alcantarillado y manejo de aguas, que pueden generar impactos en la estabilidad del suelo si no se realizan bajo los parámetros técnicos adecuados.

