En un gesto de respeto por la autonomía territorial y compromiso con la equidad social, el Ejército Nacional, a través de su IX Brigada y el Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo No 1, unió esfuerzos con el Batallón de Infantería No 5, el Club de Leones y Unimagdalena para llevar una jornada de bienestar social al resguardo indígena Naracamán.
Más que una intervención logística, este encuentro en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta se convirtió en un espacio de reconocimiento al pueblo Chimila.
La jornada priorizó la salud integral y el apoyo escolar, entendiendo que el fortalecimiento de estas comunidades es fundamental para la preservación de su invaluable legado cultural.
La jornada dejó huellas positivas en la comunidad, destacando:
Salud con dignidad: Atención especializada para niños, jóvenes y adultos, garantizando el acceso a servicios básicos en zonas de difícil acceso.

Apoyo a la canasta familiar y educación: Entrega de más de 50 mercados y 50 kits escolares, herramientas vitales para el desarrollo diario de las familias.
CULTURA Y ALEGRÍA
El circo móvil de la unidad transformó el entorno en un escenario de risas e integración, respetando siempre la armonía del territorio.
En total, 247 integrantes de la comunidad indígena Naracamán fueron los protagonistas de esta iniciativa. Bajo los lineamientos del Plan de Campaña Estratégico Ayacucho Plus, el Ejército Nacional reafirma que su misión va más allá de la seguridad: se trata de caminar junto a los pueblos originarios, trabajando de manera articulada para que el progreso llegue a cada rincón de la «Montaña Sagrada».
Con estas acciones, se consolida un mensaje de unidad donde las instituciones y el resguardo convergen para mejorar la calidad de vida y proteger la esencia de nuestras raíces indígenas.

