El presidente, Gustavo Petro, aseguró que todavía está por investigar si existió alguna responsabilidad del sistema de salud en la muerte del niño Kevin Acosta, de 7 años, paciente de hemofilia que durante más de dos meses no recibió la medicina que permitía regular los niveles de coagulación en su sangre.
El mandatario leyó, durante la entrega de la planta desalinizadora de agua a la Comunidad Yotojoroin, en La Guajira, fragmentos de la historia clínica del niño, según los cuales su muerte se produjo luego de sufrir un traumatismo cráneo encefálico por una caída en una bicicleta.
En esta ocasión no se refirió, como lo afirmó el lunes en la noche en el consejo televisado de ministros, a que la muerte se hubiera podido evitar si la mamá no lo hubiera dejado montar en la bicicleta, sino que aseguró que en el hospital de Pitalito a donde fue trasladado, se le iba a hacer una intervención quirúrgica que la madre no autorizó.
Incluso, el mandatario afirmó tener una copia del rechazo por escrito, por parte de la madre.
Petro, sin embargo, reconoció que a Kevin debería habérsele aplicado el pasado 14 de enero una dosis del medicamento Emicizumab, que ayudaba a regular la coagulación de su sangre. En esas condiciones, el riesgo de la intervención quirúrgica que se le iba a realizar hubiera sido elevado.
En un informe publicado por la EPS se aseguró además que el niño ya tenía agendada cita para recibir el medicamento, pero debido a que la familia se trasladó de Pitalito a Charalá temporalmente se retrasó su aplicación.
“Esto lo que significa es que no mentimos anoche. No estamos tapando agua con otra cosa y que aún hay que investigar más si se establece una responsabilidad ajena a la familia”, manifestó Petro.
Organizaciones de pacientes han rechazado, sin embargo, que el presidente y la Nueva EPS hayan revelado detalles de la historia clínica de Kevin, pues estos datos pertenecen a la intimidad del paciente y su familia.
/Colprensa.

