La Policía y la Fiscalía adelantan labores para ubicar al propietario del vehículo marca Renault Sandero, de placas FRX-705 y color gris, con el fin de que responda ante las autoridades por el presunto caso de maltrato animal.
Un nuevo caso de presunto maltrato animal ha generado indignación en la ciudadanía luego de que un perro muriera tras ser atropellado por un vehículo particular en el barrio Galán, en el perímetro urbano del Distrito de Santa Marta.
De acuerdo con la información suministrada por la propietaria del animal, el episodio se presentó cuando el canino se encontraba a las afueras de una vivienda, donde permanecía jugando y, posteriormente, se acostó sobre la vía. Minutos después, un vehículo marca Renault, línea Sandero, de color gris y placas FRX-705, hizo su aparición en la escena.
Según la versión conocida, el conductor del automotor accionó la bocina en repetidas ocasiones con el propósito de que el animal se retirara del lugar; sin embargo, el perro no se desplazó de la vía. A pesar de esta situación y de contar con espacio suficiente para detenerse o maniobrar, la persona que conducía el vehículo decidió continuar su marcha y pasó el carro por encima del canino, provocándole la muerte de manera inmediata.
Tras lo ocurrido, el conductor se dio a la huida sin prestar auxilio ni responder por el hecho, lo que aumentó el rechazo ciudadano una vez el video comenzó a circular en plataformas digitales. Las imágenes, captadas por un circuito cerrado de televisión, permiten observar con claridad la secuencia del incidente y se han convertido en una pieza clave dentro de la investigación.
El material audiovisual se encuentra en poder de la Policía Metropolitana de Santa Marta, cuyos uniformados adelantan las labores de identificación del propietario y del conductor del vehículo, con el fin de que responda ante las autoridades competentes por el presunto delito de maltrato animal.
Finalmente, organizaciones defensoras de los animales, fundaciones y ciudadanos han alzado su voz para exigir justicia por este caso, solicitando que no quede en la impunidad y que se apliquen las sanciones correspondientes. Los activistas han reiterado el llamado a las autoridades para que se refuercen las acciones de protección animal y han insistido en la necesidad de promover una mayor cultura de respeto y responsabilidad hacia los animales, especialmente en zonas residenciales donde este tipo de hechos, aseguran, pueden y deben prevenirse.

