El Gobierno publicó un decreto para ajustar el precio del diésel y cobrarlo de manera diferencial según la clase de vehículos, buscando reducir subsidios. La medida se aplicaría en un máximo de 6 meses.
El Gobierno Nacional expidió el Decreto 1428 de 2025, que introduce un mecanismo diferencial de precios para el combustible diésel (ACPM) en Colombia. Se trata de un desmonte que se hará de manera gradual y comenzará en las principales ciudades. Ese desmonte solo está dirigido exclusivamente a vehículos de uso particular, oficial y diplomático, que comenzarán a pagar “un precio más cercano al valor internacional del combustible”.
Según la norma, el objetivo es eliminar subsidios que el Estado considera ineficientes, en un contexto de presión sobre las finanzas públicas y de necesidad de priorizar el gasto social y la inversión en infraestructura, justificó el Ministerio de Energía.
El Ministerio de Energía confirmó que la medida se implementará de manera gradual en un término máximo de seis meses y el precio quedará a “paridad de internacional”.
Por su parte, la Confederación de Distribuidores Minoristas de Combustibles y Energéticos (Comce) precisó que los precios todavía no han subido en las estaciones de servicio del país, ya que el Ministerio de Energía debe primero precisar los montos en que subirá el combustible de manera gradual.
No obstante, el gremio indicó que con la implementación del decreto, el aumento sería superior a los $3.000 por galón para igualar el precio internacional.
ELIMINACIÓN DE SUBSIDIOS
El decreto plantea una eliminación selectiva de los subsidios al diésel. En términos prácticos, los vehículos particulares, oficiales y diplomáticos dejarán de recibir el beneficio que durante años cubrió la diferencia entre el precio internacional y el precio local del Acpm.
Para el Gobierno, mantener ese subsidio para carros particulares “genera ineficiencias” y desvía recursos que podrían destinarse a otros fines. La norma parte de la premisa de que estos usuarios tienen mayor capacidad de asumir el costo real del combustible sin afectar directamente el bienestar general.
Uno de los puntos centrales del decreto es la exclusión explícita del transporte público y de carga. Buses, camiones y demás vehículos destinados al transporte de pasajeros y mercancías no se verán afectados por el ajuste en el precio del Acpm.
La intención es clara: evitar que el aumento del diésel se traslade al costo de los alimentos, del transporte público o, en general, al costo de vida de los hogares. Con ello, el Gobierno busca contener presiones inflacionarias derivadas del alza en los combustibles.
APLICACIÓN GRADUAL
La implementación del nuevo esquema no será inmediata ni homogénea en todo el territorio nacional como se mencionó antes. El decreto establece que la medida comenzará en las principales ciudades y áreas metropolitanas del país, como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, entre otras.
La razón, según el diseño normativo, es que en estas zonas existe mayor capacidad tecnológica y operativa para controlar, monitorear y diferenciar el consumo de combustible por tipo de vehículo, antes de una eventual expansión a otras regiones.

