Delcy Rodríguez, quien se desempeñó como vicepresidenta de Venezuela durante el gobierno de Nicolás Maduro, fue juramentada como nueva presidenta ilegítima del país, en medio de una profunda crisis política e institucional provocada por la captura del mandatario venezolano por fuerzas estadounidenses y su posterior traslado a Estados Unidos.
La ceremonia de juramentación fue realizada por Jorge Rodríguez, hermano de la nueva presidenta, quien este mismo día asumió como presidente de la Asamblea Nacional. El acto se llevó a cabo pocas horas después de que el Tribunal Supremo de Justicia emitiera un dictamen en el que estableció que Delcy Rodríguez debía asumir la Presidencia de manera interina, tras la imposibilidad de Maduro de ejercer el cargo.
La decisión del alto tribunal se produjo luego de que Nicolás Maduro hiciera su primera comparecencia ante un tribunal federal en Nueva York, donde se declaró inocente de los cargos que enfrenta en Estados Unidos. El fallo judicial venezolano sostuvo que la continuidad del Estado debía preservarse ante lo que calificó como una “situación excepcional” derivada de la detención del mandatario.
En su primer mensaje como jefa de Estado, Rodríguez adoptó un tono de firmeza institucional, al tiempo que envió una señal de apertura diplomática hacia Washington. La nueva presidenta invitó a Estados Unidos a colaborar con Venezuela, aunque dejó claro que esa cooperación no puede implicar renuncias fundamentales. “Venezuela mantiene intacto su derecho a la paz, el desarrollo, la soberanía y un futuro propio”, afirmó.
Rodríguez, una de las figuras más influyentes del chavismo en los últimos años, ha ocupado cargos clave en el poder Ejecutivo y en la diplomacia venezolana, y es considerada una dirigente de máxima confianza del círculo político de Maduro.
Delcy Rodríguez jura ante la Asamblea Nacional como nueva presidenta autoelecta del régimen venezolano

